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sábado, 16 de mayo de 2015


“Estaban confusos y anhelantes. Cada uno sabía que el otro llenaría toda su vida. Tenían los labios entreabiertos de asombro. Sentían vértigo. El futuro solo podía ser la prolongación de esta primera hora. El bosque ya no tenía salida. Desde este momento, ellos permanecerían en su corazón oscuro y verde.
No advirtieron que se hacía de noche. La luz de la vela no llegaba lejos. Se reflejaba, roja y redonda, en la cuba que recogía el agua de lluvia, como si la piel de la oscura ventana, asomara un fuego subterráneo. Esperaron, fatigados, hasta que se consumió la vela y, cogidos de la mano, cruzaron la oscura habitación hasta la tarima sobre la que, como en un cuento de reyes, se levantaba una cama de hermosas pieles.
En la negrura de la quieta habitación, ella se quitó el blanco vestido que cayó al suelo como nieve. Juntaron las frentes, respirando cada uno el aliento del otro. Se levantó un viento que sonó con fragor de catarata. Poco a poco, la casa se transformó en una embarcación que, lentamente se hacía a la mar. Un oscuro sortilegio los envolvió. La mano de uno parecía trocarse en el pie del otro, el fuego de una mirada hacía ceniza al otro. Era como un viaje a lo más hondo de la Tierra.” 

- Unica Zürn, El trapecio del destino y otros cuentos

viernes, 24 de abril de 2015


“Entonces entró ella. Yo hubiera jurado que había pasado el pestillo, y así lo dije después a Aga, pero ella respondió que el destino, cuando decide hacernos una visita, atraviesa el hierro y la piedra.” 

- Unica Zürn, El trapecio del destino y otros cuentos


"La libertad, una vez la abrazamos, nos atrapa para siempre, ya no nos suelta. La libertad habita en la soledad, en un mundo sin anclas y sin amarras, en el que nadie nos ayuda ni nos sostiene más que nosotros mismos. Se pinta de oro para anunciarse, no porque sea de oro. No es palabra ni es imagen, es pensamiento vivo, es vuelo, es andar solo, sin compañía, es para cada uno un desierto y, una vez la conocemos, ya no podemos vivir sin ella...” 

- Unica Zürn, El trapecio del destino y otros cuentos

lunes, 20 de abril de 2015


“Dejó de llover y hasta asomó la luna, en el mismo instante en que Tom salía de la casa. Es muy clara la luna que reluce entre las nubes. Los árboles tienen sombras alargadas. De una de estas sombras sale el lobo, flaco y largo. Veo que se para, alarga el cuello y se queda quieto, como si fuera de piedra. Como un perro abandonado que se ha vuelto malo, al que ya no asusta nada y que está medio loco de soledad.”

 - Unica Zürn, El trapecio del destino y otros cuentos


“Sí, en qué pensaba Sibby Patzke mientras paseaba, erguida la cabeza, los ojos velados de tanto cavilar, masticando caramelitos y saludando amablemente aquí y allá con un movimiento de la cabeza, pero siempre un poco ausente?
Pensaba en Jannusch. Y después pensaba en Jannusch. Y, por último, pensaba un poco más en Jannusch...” 

- Unica Zürn, El trapecio del destino y otros cuentos

viernes, 17 de abril de 2015



"Es un día muy hermoso. La mujer mira a su alrededor y piensa: "no puede nunca haber sido una primavera más hermosa que esta. Yo no sabía hasta ahora que las nubes podrían ser así. Yo no sabía que el cielo es el mar y que las nubes son las almas de los buques felices, hundidos hace mucho tiempo. Yo no sabía que el viento podía ser tierno, como cuando las manos se acarician-" 

- Unica Zürn, Primavera sombría

miércoles, 15 de abril de 2015


"Ella escribe en el reverso del papel: “Yo te quiero más allá de la eternidad con un amor más ardiente que el fuego." 

Unica Zürn, Primavera sombría

viernes, 30 de enero de 2015




 "Él es muy serio. Toma papel y lápiz y le escribe su primera carta de amor.
"Te quiero. Eternamente tuyo, Eckbert".
A él esta carta le parece larguísima y atrevida. Cuando piensa en todas las cosas indecibles que le gustaría escribirle y que ella tiene que sospechar, si es que también le quiere, ésta es una carta que uno tarda horas en leer."

"El que tema a la muerte, que no juegue a este juego. El que tema a la vida, que no juegue a este juego. El deseo de morir y la alegría de vivir se entremezclan de un modo horrible a los ojos de los enamorados sin futuro."

- Unica Zürn, de Primavera sombría

miércoles, 30 de julio de 2014

Unica Zürn



La posibilidad de amar siempre y con la misma intensidad sólo la tiene el que ama sin esperanza.

***

Él es muy serio. Toma papel y lápiz y le escribe su primera carta de amor.
“Te quiero. Eternamente tuyo, Eckbert”.
A él esta carta le parece larguísima y atrevida. Cuando piensa en todas las cosas indecibles que le gustaría escribirle y que ella tiene que sospechar, si es que también le quiere, ésta es una carta que uno tarda horas en leer.

***

El que tema a la muerte, que no juegue a este juego. El que tema a la vida, que no juegue a este juego. El deseo de morir y la alegría de vivir se entremezclan de un modo horrible a los ojos de los enamorados sin futuro.


Unica Zürn, Primavera sombría.
Dibujo de Unica Zürn, An Ace Shot