Anselm Kiefer, Paul Celan: wir die schöpften Finsternis leer, fanden Wir das Wort, das den Sommer heraufkam: Blume (apuramos la oscuridad hasta vaciarla, hallamos la palabra que brotó al verano: Flor), 2012
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miércoles, 27 de enero de 2016
lunes, 11 de enero de 2016
Piensa conmigo: el cielo de París, el gran cólquico otoñal…
Compramos corazones a las floristas.
Eran azules y se abrían en el agua.
Comenzó a llover en nuestra habitación
y nuestro vecino llegó, Monsieur Le Songe, un hombrecillo enjuto.
Jugamos a las cartas, perdí mis pupilas;
me prestaste tu cabello, lo perdí, él nos abatió.
Salió por la puerta, seguido por la lluvia.
Estábamos muertos y podíamos respirar.
- Paul Celan, Recuerdo de Francia
viernes, 17 de julio de 2015
"Llévame al Sena, vamos a mirar y mirar bien adentro hasta que nos
hayamos vuelto pececitos y nos reconozcamos”, le dice Bachmann. El autor de Amapola
y memoria, “¿Sabes, Ingeborg, por qué te escribí tan poco durante este último
año? No sólo porque París me empujó a un silencio terrible del que no podía
salir, sino también porque no sabía qué piensas sobre aquellas pocas semanas en
Viena. (...) ¿Cuán lejos o cuán cerca estás, Ingeborg? Dímelo, para que yo sepa
si cierras los ojos si ahora te beso."
- Paul Celan, en una carta a Ingeborg Bachmann, junio 1949
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