Sara Robin, nocturnal...
martes, 9 de junio de 2015
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sábado, 6 de junio de 2015
Como Trenes sobre Rieles de Felpa
Oigo a la horizontal Abeja —
Una Sacudida se abre paso entre las Flores,
Su Mampostería de Terciopelo —
Su cortesía consume —
mientras que, victoriosa, se inclina lejos
Para lograr otras flores.
Sus pies están herrados con gasa
Su casco es de oro —
su escudo, una pieza de ónix
con cuarzo de esmeralda engastado.
Se inclina hacia un trébol —
se zambulle – se evade – juguetea —
Su mano de obra es un canto
Su ociosidad una melodía;
Luego hacia las reales nubes
eleva su ligero velero.
- La Abeja - por Emily Dickinson
jueves, 4 de junio de 2015
"La lengua es en la infancia, antes que sentido, música. Es el sonido que nos
acuna, nuestro líquido amniótico, en los albores. Con ella, con la lengua
madre, heredamos las formas pero, sobre todo, heredamos un ritmo. Ese ritmo es una
respiración y marcará nuestros primeros gestos, su tempo, la longitud del
impulso que el movimiento reclama, su pulso."
- Chantal Maillard
"Crecí en el mar y la pobreza me fue fastuosa; luego perdí el mar y entonces todos los lujos me parecieron grises, la miseria intolerable. Aguardo desde entonces. Espero los navíos que regresan, la casa de las aguas, el día límpido.
Aguardo pacientemente pues soy civilizado con todas mis fuerzas. La gente me ve pasar por las hermosas calles; admiro los paisajes, aplaudo como todo el mundo, estrecho la mano de los conocidos, más no soy yo quien habla. Se me alaba, yo, mientras tanto, sueño un poco; se me ofende, y apenas me asombro. Luego lo olvido y sonrío a quien me ha ultrajado o saludo con demasiada cortesía a quien amo.
¿Qué hacer si no tengo memoria para una sola imagen?
Por último se me exige que diga quién soy. “Nada todavía, nada todavía…"
- Albert Camus, El Verano (L'été)
miércoles, 3 de junio de 2015
"Escribí El arrebato de Lol V. Stein y El vicecónsul arriba, en mi habitación, la de los armarios azules, ¡ay!, ahora destruidos por los jóvenes albañiles. A veces, también escribía aquí, en esta mesa del salón.
He conservado esa soledad de los primeros libros. La he llevado conmigo. Siempre he llevado mi escritura conmigo, dondequiera que haya ido. A París. A Trouville. O a Nueva York. En Trouville fijé en locura el devenir de Lola Valérie Stein. También en Trouville, el nombre de Yann Andréa Steiner se me apareció con inolvidable evidencia. Hace un año.
La soledad de la escritura es una soledad sin la que el escribir no se produce, o se fragmenta exangüe de buscar qué seguir escribiendo. Se desangra, el autor deja de reconocerlo. Y, ante todo, nunca debe dictarse a secretaria alguna, por hábil que sea, y, en esta fase, nunca hay que dar a leer lo escrito a un editor.
Alrededor de la persona que escribe libros siempre debe haber una separación de los demás. Es una soledad. Es la soledad del autor, la del escribir. Para empezar, una se pregunta qué es ese silencio que la rodea. Y prácticamente a cada paso que se da en una casa y a todas horas del día, bajo todas las luces, ya sean del exterior o de las lámparas encendidas durante el día. Esta soledad real del cuerpo se convierte en la, inviolable, del escribir. Nunca hablaba de eso a nadie. En aquel periodo de mi primera soledad ya había descubierto que lo que yo tenía que hacer era escribir. Raymond Queneau me lo había confirmado. El único principio de Raymond Queneau era éste: «Escribe, no hagas nada más».
- Marguerite Duras, Escribir
"Se está solo en una casa. Y no fuera, sino dentro. En el jardín hay pájaros, gatos. Pero, también, en una ocasión, una ardilla, un hurón. En un jardín no se está solo. Pero, en una casa, se está tan solo que a veces se está perdido. Ahora sé que he estado diez años en la casa. Sola. Y para escribir libros que me han permitido saber, a mí y a los demás, que era la escritora que soy. ¿Cómo ocurrió? Y, ¿cómo explicarlo? Sólo puedo decir que esa especie de soledad de Neauphle la hice yo, fue hecha por mí. Para mí. Y que sólo estoy sola en esa casa. Para escribir. Para escribir no como lo había hecho hasta entonces. Sino para escribir libros que yo aún desconocía y que nadie había planeado nunca. Allí escribí El arrebato de Lol V. Stein y El vicecónsul.* Luego, después de éstos, otros. Comprendí que yo era una persona sola con mi escritura, sola muy lejos de todo. Quizá duró diez años, ya no lo sé, rara vez contaba el tiempo que pasaba escribiendo ni, simplemente, el tiempo. Contaba el tiempo que pasaba esperando a Robert Antelme y a Marie-Louise, su joven hermana. Después, ya no contaba nada."
- Marguerite Duras, Escribir
martes, 2 de junio de 2015
Cálculo elegíaco
Cuántos de los que he conocido
(si de verdad los he conocido)
hombres, mujeres
(si esta división sigue vigente),
han atravesado este umbral
(si esto es un umbral),
han cruzado este puente
(si se puede llamar puente).
Cuántos después de una vida más corta o más larga
(si para ellos en eso sigue habiendo alguna diferencia),
buena porque ha empezado,
mala porque ha acabado
(si no prefirieran decirlo al revés),
se han encontrado en la otra orilla
(si se han encontrado
y si la otra orilla existe).
No me es dado saber
cuál fue su destino
(ni siquiera si se trata de un solo destino,
y si es todavía destino).
Todo
(si con esta palabra no lo delimito)
ha terminado para ellos
(si no lo tienen por delante).
¿Cuántos saltaron de un tiempo en marcha
y desaparecieron a lo lejos con más y más melancolía?
(si merece la pena creer en perspectivas).
Cuántos
(si la pregunta tiene algún sentido,
si se puede llegar a la suma final
antes de que el que cuenta se cuente a sí mismo)
han caído en el más profundo de los sueños
(si no hay otro más profundo).
Adiós.
Hasta mañana.
Hasta otra.
Ya no quieren
(si es que no quieren) repetirlo.
Confiados en el infinito
(si no es otro) silencio.
Ocupados sólo
(si es sólo con aquello)
en lo que les exige su ausencia.
- Wislawa Szymborska. De "Fin y principio"
lunes, 1 de junio de 2015
"El hombre moderno vive bajo la ilusión de saber lo que quiere, cuando, en realidad, desea únicamente lo que se supone (socialmente) ha de desear. Saber lo que uno realmente quiere no es cosa tan fácil como algunos creen, sino que representa uno de los problemas más complejos que enfrentan al ser humano."
- Erich Fromm - El miedo a la libertad
"Si hay que desobedecer leyes injustas, se desobedecen."
"pedimos igualdad de trato y de oportunidades para todo el mundo, algo que no ha habido los últimos años. Solo deben tenerme miedo los corruptos y los grandes especuladores que atentan contra el bien común." ( El País)
(Ada Colau cobrará 2.200 euros, la cuarta parte del sueldo de Trias)
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