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miércoles, 26 de septiembre de 2018


"Tal vez eres, como yo, una romántica que sueña con algo muy espiritual"

- Federico García Lorca, de una carta a María del Reposo Urquía (1918)

jueves, 12 de abril de 2018


"En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida"

- Federico García Lorca


"Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo"

- Federico García Lorca

lunes, 19 de febrero de 2018


"Hay almas a las que sientes que te inclinas hacia adelante, como una ventana llena de sol"

- Federico García Lorca

lunes, 13 de marzo de 2017


"Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles"

- Federico García Lorca, Preciosa y el aire, Romancero gitano

sábado, 31 de diciembre de 2016



                Gabriel Pacheco

               Ilustración para la cubierta del libro "12 poemas de Federico García Lorca"

jueves, 28 de abril de 2016

Haya un panorama de ojos abiertos y amargas llagas encendidas


Calles y sueños
Ciudad sin sueño
Nocturno de Brooklyn Bridge

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.
Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.

No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Hay un muerto en el cementerio más lejano
que se queja tres años
porque tiene un paisaje seco en la rodilla;
y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto
que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase.

No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda
o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas.
Pero no hay olvido, ni sueño:
carne viva. Los besos atan las bocas
en una maraña de venas recientes
y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.

Un día
los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.

Otro día
veremos la resurrección de las mariposas disecadas
y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos
veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua.
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero,
a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente
o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato,
hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan,
donde espera la dentadura del oso,
donde espera la mano momificada del niño
y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul.

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Pero si alguien cierra los ojos,
¡azotadlo, hijos míos, azotadlo!
Haya un panorama de ojos abiertos
y amargas llagas encendidas.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
Ya lo he dicho.
No duerme nadie.
Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes,
abrid los escotillones para que vea bajo la luna
las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.

- Federico García Lorca, De Poeta en Nueva York

(Nacido en Granada,1898 - asesinado por Franco en 1936)

martes, 19 de enero de 2016


Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

- Federico García Lorca, Romance sonámbulo

viernes, 18 de diciembre de 2015


"Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa..."

- Federico García Lorca, Romance Sonánbulo, de Romancero Gitano

martes, 18 de agosto de 2015

Quiero dormir el sueño de las manzanas

Quiero dormir el sueño de las manzanas
Alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
Que quería cortarse el corazón en alta mar.
No quiero que me repitan que los muertos no pierden la sangre;
Que la boca podrida sigue pidiendo agua.
No quiero enterarme de los martirios que da la hierba,
Ni de la luna con boca de serpiente
Que trabaja antes del amanecer.
Quiero dormir un rato,
Un rato, un minuto, un siglo;
Pero que todos sepan que no he muerto;
Que haya un establo de oro en mis labios;
Que soy un pequeño amigo del viento oeste;
Que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.
Cúbreme por la aurora con un velo,
Porque me arrojará puñados de hormigas,
Y moja con agua dura mis zapatos
Para que resbale la pinza de su alacrán.
Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
Para aprender un llanto que me limpie de tierra;
Porque quiero vivir con aquel niño oscuro
Que quería cortarse el corazón en alta mar.

- Federico García Lorca

"Hay almas a las que uno tiene ganas de asomarse, como a una ventana llena de sol."

- Federico García Lorca

viernes, 26 de junio de 2015


Mi sombra va silenciosa
por el agua de la acequia.

Por mi sombra están las ranas
privadas de las estrellas.

La sombra manda a mi cuerpo
reflejos de cosas quietas.

Mi sombra va como inmenso
cínife color violeta.

Cien grillos quieren dorar
la luz de la cañavera.

Una luz nace en mi pecho,
reflejado, de la acequia.

Federico García Lorca, Tres Retratos con Sombras, Debussy (Canciones 1921-1924)

lunes, 15 de junio de 2015


"No llegaremos a ninguna parte, pero vamos a seguir adelante."

- Federico García Lorca,  "Así que pasen cinco años o Leyenda del tiempo en tres actos y cinco cuadros"

jueves, 4 de junio de 2015


"Morena de luna llena.
¿Qué quieres de mi deseo?"

- Federico García Lorca, de Primer Aniversario, Canciones de Luna

domingo, 17 de mayo de 2015



"Sus ojos infinitos y tristes como los de una bestia recién nacida, sueñan lirios, ángeles y cinturones de seda. Sus ojos son como el fondo de un  vaso. Como un niño loco. Que son feísimos. Que son bellísimos. Sus ojos de avestruz. Sus ojos humanos en el balance exacto de la melancolía. A lo lejos se ve Filadelfia. Los habitantes de esta urbe ya saben que el viejo poema de la máquina Singer puede circular entre las grandes rosas de los invernaderos, aunque no podrán comprender nunca qué sutilísima diferencia poética existe entre una taza de té caliente y otra taza de té frío. A lo lejos, brilla Filadelfia."

- Federico García Lorca, El Paseo de Buster Keaton

miércoles, 15 de abril de 2015

domingo, 8 de febrero de 2015


"Crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad. ¡Cuando las cosas llegan a los centros no hay quien las arranque!"

- Federico García Lorca, Bodas de sangre

martes, 27 de enero de 2015


Verte desnuda es recordar la Tierra,
la Tierra lisa, limpia de caballos,
la Tierra sin un junco, forma pura,
cerrada al porvenir; confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle,
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espadas fulgurantes,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces.
Tus labios son un alba sin contorno.
Bajo las rosas tibias de la cama

los muertos gimen esperando turno.

- Federico García Lorca, de Casidas, IV Casida de la Mujer Tendida

viernes, 16 de enero de 2015


Noche

Cirio, candil,
farol y luciérnaga.

La constelación
de la saeta.

Ventanitas de oro
tiemblan,
y en la aurora se mecen
cruces superpuestas.

Cirio, candil,
farol y luciérnaga.

- Federico García Lorca, Noche en Poema del Cante Jondo

domingo, 14 de diciembre de 2014




NOCTURNO DEL HUECO

Para ver que todo se ha ido,
para ver los huecos y los vestidos,
¡dame tu guante de luna,
tu otro guante perdido en la hierba,
amor mío!

Puede el aire arrancar los caracoles
muertos sobre el pulmón del elefante
y soplar los gusanos ateridos
de las yemas de luz o las manzanas.

Los rostros bogan impasibles
bajo el diminuto griterío de las yerbas
y en el rincón está el pechito de la rana
turbio de corazón y mandolina.

En la gran plaza desierta
mugía la bovina cabeza recién cortada
y eran duro cristal definitivo
las formas que buscaban el giro de la sierpe.

Para ver que todo se ha ido
dame tu mudo hueco, ¡amor mío!
Nostalgia de academia y cielo triste.
¡Para ver que todo se ha ido!

Dentro de ti, amor mío, por tu carne,
¡qué silencio de trenes bocarriba!
¡cuánto brazo de momia florecido!
¡qué cielo sin salida, amor, qué cielo!

Es la piedra en el agua y es la voz en la brisa
bordes de amor que escapan de su tronco sangrante.
Basta tocar el pulso de nuestro amor presente
para que broten flores sobre los otros niños.

Para ver que todo se ha ido.
Para ver los huecos de nubes y ríos.
Dame tus manos de laurel, amor.
¡Para ver que todo se ha ido!

Ruedan los huecos puros, por mí, por ti, en el alba
conservando las huellas de las ramas de sangre
y algún perfil de yeso tranquilo que dibuja
instantáneo dolor de luna apuntillada.

Mira formas concretas que buscan su vacío.
Perros equivocados y manzanas mordidas.
Mira el ansia, la angustia de un triste mundo fósil
que no encuentra el acento de su primer sollozo.

Cuando busco en la cama los rumores del hilo
has venido, amor mío, a cubrir mi tejado.
El hueco de una hormiga puede llenar el aire,
pero tú vas gimiendo sin norte por mis ojos.

No, por mis ojos no, que ahora me enseñas
cuatro ríos ceñidos en tu brazo,
en la dura barraca donde la luna prisionera
devora a un marinero delante de los niños.

Para ver que todo se ha ido
¡amor inexpugnable, amor huido!
No, no me des tu hueco,
¡que ya va por el aire el mío!
¡Ay de ti, ay de mí, de la brisa!
Para ver que todo se ha ido.

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York