Mostrando entradas con la etiqueta diario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diario. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de mayo de 2022

Katherine Mansfield - Diario


"¡Arriesga! ¡Arriesga lo que sea! No te preocupes más por las opiniones de los demás, por esas voces. Haz lo más difícil del mundo para ti. Actúa por ti misma. Enfrenta la verdad."

"La cantidad de satisfacción precisa y exquisita que obtengo de observar a la gente y las cosas cuando estoy sola es sencillamente enorme; realmente solo me "divierto del todo" conmigo misma. Cuando veo a una niña correteando de puntillas como un ave sobre un suelo mojado, y digo "Madre mía, ahí va una tonta", me río y me divierto como no lo haría nunca con nadie. Lo mismo me ocurre con los sentimientos hacia lo que se suele llamar "naturaleza". Los demás no se paran a mirar lo que yo quiero mirar. (…) La vida con los demás se me antoja como una mancha desdibujada; (…) pero resulta maravillosa y de un enorme valor cuando estoy sola; los detalles de la vida, la vida de la vida."
 
"He pasado la noche en sus brazos y hoy la odio, algo que si lo analizo significa que la adoro; que no puedo estar en mi cama sin sentir la magia de su cuerpo. Siento de manera mucho más poderosa los impulsos sexuales estando con ella que con un hombre. Ella me cautiva, me seduce, su yo personal, y toda ella y su cuerpo absoluto los adoro."
 
"Los cielos se abrieron para la puesta del sol esta noche. Cuando pensé que el día estaba cerrado y sellado, vino un estallido de pétalos celestiales y brillantes." 

"Estoy sentada en mi habitación pensando en mi madre; tengo deseos de llorar. Pero mis pensamientos son hermosos y están llenos de alegría. Pienso en nuestra casa, nuestro jardín, nosotros de niños; el césped, la verja y nuestra madre entrando. "¡Niños! ¡Niños!" Lo único que realmente pido es tiempo para poder escribirlo todo, tiempo para escribir mis libros. No me importa morir después. Vivo para escribir. Ahí está el maravilloso mundo –¡Dios mío, qué hermoso es el mundo exterior!–, y yo me baño en él y eso me refresca. Pero siento como si tuviera un DEBER; como si alguien me hubiera enviado una tarea que estoy destinada a terminar. Permíteme que la termine, permíteme que la termine sin prisa; tratar cada cosa con toda la justicia que pueda…"
 
(…) Trabajo. ¿Seré capaz algún día de expresar mi amor al trabajo, mi deseo de ser una escritora mejor, mi anhelo por esforzarme más? La pasión que siento sustituye a la religión; es mi religión: crear mis personas a partir de las personas, a partir de la "vida", es Vida."

(…) Vamos a ver, Katherine, ¿a qué te refieres al hablar de salud? ¿Y para qué la quieres?

Respuesta: Por salud entiendo poder llevar una vida plena, adulta, viviendo, respirando vida, en contacto estrecho con lo que amo: la tierra y sus maravillas, el mar, el sol. Todo aquello a lo que nos referimos al hablar del mundo externo. Quiero entrar en él, ser parte de él, vivir en él, aprender de él, perder todo lo superficial y adquirido y convertirme en un ser humano consciente y directo.
 
Quiero comprenderme a mí misma, al comprenderme a mí misma, quiero comprender a los demás. Quiero ser todo lo que soy capaz de llegar a ser para conseguir ser (y aquí me detuve y esperé y esperé, pero no sirve de nada; solo hay una frase posible) una criatura del sol. Suena falso añadir una sola palabra sobre la ayuda a los demás, sobre transportar una luz y demás. Es mejor dejarlo así. Una criatura del sol.

Además quiero trabajar. ¿En qué? Deseo intensamente vivir para poder trabajar con las manos, con mis sentimientos y mi cerebro. Deseo un jardín, una casa pequeña, hierba, animales, libros, cuadros, música. Y que de todo eso, como expresión de todo ello, surja mi escritura. (Aunque tal vez esté escribiendo sobre cocheros, eso no importa.)

Pero sí deseo la vida vivida, cálida, impaciente; tener las raíces en la vida, aprender, desear saber, sentir, pensar, actuar. Eso es lo que quiero. Y nada más. Eso es lo que tengo que intentar."

                               
                                     Katherine Mansfield, Diario
 

domingo, 27 de marzo de 2022

"Caminaré hacia donde me lleve mi propia naturaleza"



Emily Brontë, boceto en su diario (1837) mostrándose a sí misma y a Anne, su hermana, mientras escriben sobre la mesa, con todos sus papeles esparcidos delante de ellas.
 
 
Mientras que su hermana Charlotte hizo amigos fuera de la familia y finalmente se fue de casa para mezclarse con otras personas literarias, cada aventura de Emily lejos de Yorkshire terminó con su regreso a casa, donde pasó gran parte de su tiempo sola en los páramos. Entre los vecinos la recuerdan llegando de sus paseos con la cara "iluminada por una luz divina."
 
Emily y Anne, su hermana, se habían convertido "como gemelas, compañeras inseparables", siempre trabajaron juntas, dibujaban y escribian interminablemente prosa y verso escritos en letras muy pequeñas en diminutos trozos de papel.
 
Su hermano Branwell murió en 1848, un año después de la publicación de Cumbres Borrascosas, después de un largo período de declive relacionado con el alcohol y el opio, y se dice que Emily se resfrió en su funeral, lo que la llevó a la tuberculosis, murió  ese mismo año. Su hermana menor, Anne, murió cinco meses después.

La siguiente novela de Charlotte, Shirley (1849), se considera un retrato de Emily.

miércoles, 9 de marzo de 2022

Herbarium - Emily Dickinson



Las flores favoritas de Emily Dickinson incluyen la genciana, la corona imperial, el geranio, la rosa, el lirio de día, sobre todo el lirio tigre, las violetas africanas y los tubos de indias (Indian pipes), su amiga Mabel Todd utilizó una imagen de estos para adornar la portada de la primera edición de los poemas de Dickinson en 1890.

Indian pipes, es una planta de la familia Ericaceae (como el madroño y los brezos) con un tallo amarillento y una sola flor caída de color blanco, originaria de América del Norte y el noreste de Asia. Carece de clorofila. Es un saprofito, obtiene su alimentación a través de los hongos simbióticos en sus raíces,  raíces en descomposición de otras plantas, particularmente árboles. 

El Lirio tigre, con grandes flores rojas o anaranjadas, es la flor preferida de Emily, cada flor dura sólo un día. Dickinson se comparaba con este lirio (rojo como su pelo castaño rojizo)
 
 
Emily, prensó y clasificó 424 especies de flores en la zona de Massachusetts. El manuscrito original, tiene el lomo verde y los nombres de las plantas escritos a mano en latín botánico, se terminó de hacer en 1845, cuando tenía 14 años. 

sábado, 5 de mayo de 2018




"Desde hace mucho tiempo, cada reunión con otro ser humano ha sido una colisión. Siento demasiado, siento demasiado, estoy agotada por las reverberaciones incluso después de la conversación más simple"

- May Sarton, de una entrada del diario en Journal of a Solitude: The Journals of May Sarton

lunes, 31 de julio de 2017

El cuaderno rescatado




"Con Turner, la pintura romántica llegó a una de sus cumbres. El pintor inglés que difuminó las formas y liberó el color para expresar una visión íntima de una naturaleza impregnada de una misteriosa belleza.

     Sólo se conservan unas pocas notas de los quizás cientos de cuadernillos que Turner escribió a propósito de su pintura y el arte. A los veinte años de su muerte, en 1874 se halló uno de sus cuadernos. Estaba muy deteriorado y se hallaba escondido en la habitación donde el pintor se alojaba habitualmente cuando visitaba Venecia. Por esta degradación, sólo se pudieron rescatar no más de veinte hojas. En 1881 la Clore Gallery en Londres organizó una retrospectiva del gran pintor inglés donde los textos supervivientes fueron presentados por primera vez.

     Esos pasajes recuperados proceden de una excelente y original obra dedicada a Venecia por dos autores argentinos: Venecia negra, de Javier Cófreces y Alberto Muñoz. El texto presentado aquí es una versión parcial de esa selección presentada en el capítulo "El cuaderno rescatado", de esta obra que a su vez fue recogido de un catálogo de una muestra de Turner en la National Gallery de Washington, de 1974.

     El artista reflexiona sobre su pintura y su arte. Y sospecha un mundo infinito detrás del color. Pero cuyas puertas sólo se abren por la danza de los colores. Una intuición que lleva a Turner a expresar: "Imagino el misterio de Dios como una aguja (o como un pequeño pincel en mis manos)"

Fuente: Temakel


              William Turner


                           Kariann Burleson // collage

domingo, 23 de octubre de 2016

J.M.W. Turner - Una llama es un desvío...


 cuaderno de su viaje a Italia. 1819 (x)


 notas sobre Venecia 1819, y dos bocetos de paisajes ásperos y no identificados, así como algunas notas sobre el pintor veneciano 'Palma'


Notas sobre la luz del sol, con un diagrama c.1809 (x)




Sólo lo que vemos anuncia el esplendor. La luz es más poderosa que la fatiga y el terror. Esperad con júbilo la rágafa y el destello del cielo. Son ellos el pulso que animará vuestra alma. ¡Confiad en el relámpago!

***

El feroz rigor de una estampida salvaje vuelve hacia ti el velamen de tu propio cuerpo.


***

El paisaje inflama tanto el aire que la vista ya no resiste y el horizonte enceguece de fuego.

***

El fuego conversa con las aguas más pobres. Una llama es un desvío.

***

Los colores están detrás de otros colores. Tras ellos, los colores verdaderos toman distancias. Todo brilla detrás de otra imagen que no alcanzamos a ver jamás.

***

Mis ojos no ven claramente. La bruma se posa en este puerto y no zarpa. Llevo horas de tinieblas y soledad. La distancia no me ofrece nada. La luz no me pertenece.

***

Leí una vez en Filodemo que había una correspondencia entre la enfermedad y color. He seguido estas tendencias modernas, no tanto por arrimar mi intuición al arte de la medicina, sino como una continuación de mi oficio. Nos curamos con los que enfermamos.

***

Los elementos viajan en sí mismos. Voy tras ellos. No hay quietud posible. Los reflejos pertenecen a una categoría inanimada. No permitiré que me distraigan en este amanecer.

***

El peso de la luz sobre los objetos contiene al mundo. Se trata de un poderoso faro alejado de todas las costas a las que arribamos.

***

Venecia es una ciudad amenazada por el sortilegio de las aguas; quizás algún día se la trague el mar como a una piedra y todos nosotros (los que verdaderamente la hemos comprendido) bajemos a recorrerla conteniendo el aire en los pulmones.

                                                                      ***

He leído una vez que Dios se complacía mostrándose en lugares húmedos. El agua sería un vehículo de la divinidad; quizá sea ése el motivo por el cual la estadía en Venecia me resulte perturbadora y, a la vez, un puntum caecum (mancha ciega).


                                                                      ***

La luna no me pertenece, tenemos un contrato. Cada cual se retira si no hay nada.


                                                                      ***

Detrás de las grises nubes veo fuego. Por la noche el fuego llegará a la triste ciudad y su agua no podrá con él. El cielo depositará antorchas sobre los canales y explotará la furia.

                                                                       ***

Mi corazón también ha sido una tormenta; más de una vez he bebido mis frascos con agua de pinturas. ¿Para qué?

No he estado lo suficientemente insano para tragarme mis acuarelas pero lo he pensado. ¡De qué serviría una muestra íntima del viejo Joseph a la altura de las costillas!

                                                                       ***
 

He navegado con la triste góndola por la tarde. El silencio de los canales anunciaba algo feroz. La marcha de mi barca cedía su paso al crepúsculo. El gondolero no bajaba la vista y apenas movía su cabeza para saludar. El remo golpeaba el agua espesa. Un furioso relámpago cayó tras la cúpula de Santa María de la Salud. Sentí que algo terrible ocurriría. En mi alma ya se había desatado la tormenta que más tarde azotaría a la Serenissima.
                                                                         ***

Durante los últimos quince días de octubre he esperado un relámpago (como Teresita espera en la oscuridad un espasmo), del mismo modo que se espera a un familiar que viene por la herencia.
Ayer tuve uno que quiso más de mí. Un relámpago blanco con un filamento similar a una extensión líquida de oro. Giorgone habría sabido qué hacer con él, yo quedé indefenso, dudando de la posibilidad del arte.

                                                                       ***

Las figuras son arrastradas sin piedad. No hay formas que soporten tal acometida.

¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde?


                                                                       ***

Nadie viene por ti y procuro acompañarte. Mi vista persigue tu ira desde la tela.

¡Arranca también su color! ¡Vence a mis paletas!

                                                                       ***

 
Vuelva mi alma y tu salvaje danza no repara en ello.

¿No tienes ojos, acaso? Tifón: ¡tu puerto no pertenece a nadie!



                                                                       ***
¿Por qué teméis, transeúntes?

¿Por qué escapáis del horizonte enceguecido?

                                                                      ***

Mis ojos no ven claramente. La bruma se posa en este puerto y no zarpa. Llevo horas de tinieblas y soledad. La distancia no me ofrece nada. La luz no me pertenece.

                                                                      ***

Acaso el ojo sea lo que enciende el universo.

¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde?

                                                                      ***

El encanto del cielo y la luz de las estrellas apartan el mundo desolado.

La noche tiene los colores del mar. Navego en silencio.

                                                                       ***

La luna permanente y el agua discontinua. Así hay que comenzar cualquier biografía. Ayer viajé en una pequeña embarcación. La salida fue con tormenta. Entrados en el mar, fuimos visitados por un prisma de colores de una cúpula octogonal. Tomé unos apuntes en estado de bruma.

Las hojas del cuaderno se mojaban y la tinta se diluía por efecto de la humedad, como si alguna fuerza propia se encargara de hacer desaparecer los bocetos y las palabras: comulgar.

                                                                      ***

Deterioro del cuerpo: perdida progresivas de la vista, dolor en uno de los pies, dificultad para mantener el tronco erguido, inadecuado comportamiento donde haya más de tres personas, baja tolerancia a los condimentos, irritación de la cadena sanguínea, palpitaciones, erupciones exquisitas en la frente, en los talones y en los dedos de los pies, problemas digestivos, insomnio. A cada uno de estos desencantos le he atribuido un color.

                                                                       ***

Una mujer rubia refleja con estridencia el amarillo, que es el color de la distancia y de la jaqueca. La migraña se asemeja demasiado al cabello de la dama que acaba de sentarse a la mesa contigua que ocupo en el café Florian, que ocupo desde hace mucho. Me alejo sin quererlo.

                                                                        ***

El dolor en uno de mis pies (el izquierdo), por ejemplo, tiene atribuciones del verde, pero en un registro bajo, muy bajo, como el grosero verdín, ya pasado, que se encarama en las grietas. Trabajo sobre ese color intensamente durante semanas buscando exorcivamente variarlo en su composición, no hacia el ocre (que bien está como trastorno digestivo) sino hacia la primera gracia que muestra el rosa opaco.

                                                                       ***

Leí una vez en Filodeno que había una correspondencia entre la enfermedad y color. He seguido estas tendencias modernas, no tanto por arrimar mi intuición al arte de la medicina, sino como una continuación de mi oficio. Nos curamos con los que enfermamos.

                                                                       ***

Los colores están detrás de otros colores. Tras ellos, los colores verdaderos toman distancias. Todo brilla detrás de otra imagen que no alcanzamos a ver jamás.

                                                                       ***

El desenlace del cielo, cada una de las estrellas en el día de su boda, las cintas cayendo, ¡la cabeza de un cerdo sobre la platería! ¡Con sus huesos cocidos de más, olorosos, oh, el gran hocico de la noche!

Nuestro es el mundo, hay otro vida detrás de los colores.

                                                                       ***

Los maestros holandeses me han dado una pequeña idea: cerrar los ojos.

                                                                       ***

El peso de la luz sobre los objetos contiene al mundo. Se trata de un poderoso faro alejado de todas las costas a las que arribamos.

                                                                        ***

Los elementos viajan en sí mismos. Voy tras ellos. No hay quietud posible. Los reflejos pertenecen a una categoría inanimada. No permitiré que me distraigan en este amanecer.

                                                                          ***

En un tabique de mi recama han anidado unos minúsculos insectos de cabeza grisácea. En un principio pensé que se trataba de ciertas hormigas que ya había visto en los interiores de la Dogana. Limpié con brea la zona, instalé nuevamente la madera sobre el hueco. De noche, el ruido producido por sus desplazamientos me ha resultado conmovedor. Se advierte que arrastran elementos de un lado a otro, como si el propósito fuera refundar ciudades o llevar de aquí para allá una magnitud de materia deplorable. El depósito de esas construcciones deja un polvillo cetrino por encima de los zócalos.

Cuando en 1840 pinté la Vista de la Dogana: San Giorgio Maggiore, utilice el polvillo como material de la acuarela; la textura más clara se evidencia en la cúpula del campanario.

                                                                       ***
 

Ayer fui a la barbería que está cercana al Ponte delle Tette camino a la iglesia de San Cassiano. El babero es un hombre con una enorme nariz enfermiza (los veintiséis bocetos serán clasificados y rotulados como "estudios sobre una rinofima"). Hubiera querido tratar esa protuberancia de cerca, si fuera posible con lentes de fuerte aumento. En el descanso, sobre el pequeño hueco que antecede a la curva exponente de pulpa carnosa, un extraordinario ramillete de pequeñas venas violáceas sobresalía; un espectáculo que la propia enfermedad brindada como testimonio de su estrago. La belleza de ese racimo era atroz y conmovedora. Había visto algo semejante en los hongos que proliferan en los maderos del muelle; y así como en aquella oportunidad volví con una espátula a los muelles para llevarme el acontecimiento a mi taller, habría querido esta vez arrancarle al barbero ese tesoro de su nariz para llevármelo y tratarlo, hasta obtener la aprobación de Reynolds.

                                                                        ***

No les daré lo que esperan de mí. Destruyan mis dibujos. Arrojen al mar mis apuntes.

Olviden mis pinturas. Partiré hacia donde no me esperen. Viajaré sujeto a la misma tempestad que azota mi alma. Nada detendrá mi anhelo de respirar el aliento de Dios.


                                                                          ***

 
De haber sido un dios, no habría perpetuado la imagen; la imagen ha destronado la posibilidad de lo semejante. El pensamiento que busca la imagen es rastrero, aquel que busca lo semejante es lo divino.


                                                                         ***

Imagino el misterio de Dios como una aguja (o como un pequeño pincel en mis manos).


                                                                         ***
 
Mi madre me despertaba a primera hora del día con un pedazo de luz; Dios estaba en sus rodillas sin hacer ruido: Mi casa era silenciosa.




- W. Turner, "El cuaderno rescatado", recopilación de fragmentos por Javier Cófreces-Alberto Muñoz, desde su libro, Venecia Negra.
 

Con Turner, la pintura romántica llegó a una de sus cumbre. El pintor inglés difuminó las formas y liberó el color para expresar una visión íntima de una naturaleza impregnada de una misteriosa belleza.

Sólo se conservan unas pocas notas de los quizás cientos de cuadernillos que Turner escribió a propósito de su pintura y el arte. A los veinte años de su muerte, en 1874 se hallaron uno de sus cuadernos. Estaba muy deteriorado y se hallaba escondido en la habitación donde el pintor se alojaba habitualmente cuando visitaba Venecia. Por esta degradación, sólo se pudieron rescatar no más de veinte hojas. En 1881 la Clore Gallery en Londres organizó una retrospectiva del gran pintor inglés donde los textos supervivientes fueron presentados por primera vez.

Esos pasajes recuperados, proceden de una obra dedicada a Venecia por dos autores argentinos: Venecia negra, de Javier Cófreces y Alberto Muñoz. Estos textos son una versión parcial de esa selección presentada en el capítulo VII "El cuaderno rescatado", de esta obra que a su vez fue recogido de un catálogo de una muestra de Turner en la National Gallery de Washington, de 1974.

viernes, 23 de septiembre de 2016





"Cuando se tiene en el interior ardor y espíritu, no puedes apagarlos, es preferible arder que apagar. Lo que se lleva dentro tiene que salir. Por mi parte yo experimento consuelo cuando pinto"

"nunca seré nada como pintor, lo veo muy claro..."

"Siempre la vista de las estrellas me han hecho soñar...,tomamos la muerte para trasladarnos a una estrella...Morir tranquilamente sería como ir a pie hacia ellas"

(Violinista visto de espaldas, Vincent van Gogh, 1 de abril 1887)

Cuadernos - Diarios - Cartas


                                                       diario, anónimo



               
 
cuaderno de Antonin Artaud




                                       Herman Melville, Moby-Dick, capitulo 44

 "Mientras así estaba ocupado, la pesada lámpara de peltre colgada por cadenas sobre su cabeza se mecía continuamente con el movimiento del barco y lanzaba destellos y sombras de líneas continuamente desplazadas sobre su frente arrugada, hasta que casi pareció que, mientras él estaba trazando líneas y recorridos en la arrugadas cartas, algún lápiz invisible trazaba también líneas y recorridos en la carta, profundamente marcada, de su rostro.
Pero no fue esa noche en particular cuando en la soledad de su camarote Ahab así reflexionaba sobre sus cartas. Casi todas las noches las sacaba, casi todas las noches se borraban algunas señales de lápiz, y se sustituían otras. Pues, con las cartas de los cuatro océanos ante él, Ahab fue enhebrando un laberinto de corrientes y remolinos, con vistas al más seguro cumplimiento de aquel pensamiento monomaníaco de su alma." Herman Melville, Moby-Dick , cap. 44
 




 
página del manuscrito de El Sacrificio, Danza de La consagración de la primavera, en la propia mano de Stravinsky, con correcciones, anotaciones y garabatos.




                                       bocetos de Edward Hopper -1882-1967




                                       diario, cuaderno de Dostoievski., Los endemoniados




Anne Brontë hizo este dibujo a lápiz de una iglesia rodeada de árboles en este día en 1828, a la edad de ocho años




                Jean Cocteau, autorretrato, de una carta a Paul Valéry, octubre de 1924





Emily Brontë. Dibujo a lápiz de un mirlo capiblanco, 1829. En este día Emily Brontë hizo este dibujo a lápiz de un mirlol. Nativo de las partes altas del norte de Inglaterra y Escocia, Emily habría encontrado probablemente mirlos en los páramos cerca de su casa.
                      

jueves, 22 de septiembre de 2016




Emily Brontë - sentada en su pequeña habitación con Keeper a sus pies. O también lo dibuja en su cama en la noche al acecho de las estrellas, mientras escribe sus bellos y contundentes poemas y Cumbres borrascosas...

miércoles, 10 de agosto de 2016

miércoles, 14 de octubre de 2015


"¿Qué soledad es ésta, llena de otro, con sus ojos y sus manos y sus cabellos poblando la aparente soledad de tu noche? Estás sola, escribiendo. Pero no estás sola. Aventura mágica, atroz. Ni siquiera escribes para ti. Su ausencia es un pretexto para que tú la ames como quieras en esta habitación desolada en ruinas. Si viniera una sola vez, si una sola vez estuviera junto a  ti, hablando de cosas posibles de ver y de tocar, tú no amarías de esta manera acabada y perfecta..." 

- Alejandra Pizarnik, Diario, (de la entrada del 18 de agosto de 1962)

miércoles, 24 de junio de 2015

domingo, 14 de junio de 2015

domingo, 17 de mayo de 2015


"...estoy en plena rebelión contra mi propia mente, y cuando “vivo”, lo hago por impulso, por pasión..."

- Anaïs Nin, Henry and June: A Journal of Love

lunes, 15 de diciembre de 2014



    La primera página de "4'33" de  John Cage


"En una cálida noche de verano en agosto de 1952 el pianista David Tudor acercó un piano en el escenario de la Sala de Conciertos de Maverick en Woodstock,. Nueva York. Cronómetro en mano, Tudor se sentó ante el piano y, sin golpear una nota, se estrenó la composición de John Cage  4 ' 33 " .

Comúnmente conocido como pieza "silenciosa" de Cage,  4'33 "  comprende tres movimientos durante los cuales un artista-o-intérpretes son instruidos para no producir sonidos intencionales durante cuatro minutos y 33 segundos. Este gesto radical volcó la estructura convencional de la música, cambió la atención del artista sobre la audiencia. Cage vió el silencio como una forma de conectar a la audiencia en la banda sonora de la vida cotidiana, y permite infinitas posibilidades de sonidos ambientales para rellenar el espacio.

Cage relató: "Se podía escuchar el viento agitando al aire libre durante el primer movimiento. En el segundo, las gotas de lluvia comenzaron a repiquetear el techo, y durante el tercero el publico mismo hizo todo tipo de sonidos interesantes mientras hablaban o se retiraron. "

Al discutir el trabajo a lo largo de su vida, Cage hizo hincapié en que, en lugar de la intención de simplemente sorprender a su público, esperaba sintonizar oyentes del silencio como una estructura dentro de la notación musical ".