martes, 24 de noviembre de 2015


"Trajeron cinco mil metros cúbicos de madera de pino de Oregón para construir la décima ciudad, y veinticinco mil metros de abeto de California y levantaron a mertillazos un pueblo limpio y claro, a orillas de los canales de piedra. En las noches de los domingos se iluminaban los vidrios rojos, azules y verdes de las iglesias, y desde la calle se oían los himnos numerados. "Cantaremos ahora el 79." "Cantaremos ahora el 94." Y en ciertas casas se oía el duro repiqueteo de una máquina de escribir: el novelista estaba trabajando; o no se oía ningún ruido: el ex vagabundo estaba trabajando. Parecía a veces que un enorme terremoto hubiera arrancado de raíz una ciudad de Iowa, y en un abrir y cerrar de ojos un ciclón fabuloso se hubiera llevado a Marte toda la ciudad, y la hubiera puesto allí sin una sacudida."

- Ray Bradbury, Crónicas marcianas








                     Yoko Tanji

Mi juventud fue una tormenta oscura,
cruzada aquí y allá por soles brillantes
tal desastre dejaron los vientos y la lluvia
que pocos frutos quedan al salvo en mis jardines.

He alcanzado el agraz del pensamiento
y hacen falta palas y rastrillos
para alzar las tierra anegadas
donde se abrieron huecos como tumbas.

¿Quien sabe si los brotes que imagino
 encontrarán un suelo fértil
 y arenas que den místico sustento
 a su brío? - ¡Oh dolor, dolor
 cuando el tiempo devora la existencia

y el oscuro enemigo
 con la sangre que hurta a nuestros corazones
 se fortifica día a día!

- Charles Baudelaire,  El Enemigo, Las flores del Mal

lunes, 23 de noviembre de 2015




"La sensación de que el tiempo pasa mucho más rápido que antes tiene su origen en que la gente, hoy en día, ya no es capaz de demorarse, en que la experiencia de la duración es cada vez más insólita"

"El impulso de la novedad reduce los ciclos de renovación. Ello se debe a que nada es capaz de generar una duración. No hay ninguna obra, ningún final, solo una sucesión de versiones y variaciones…"

"La crisis temporal solo se superará en el momento en que la vita activa, en plena crisis, acoja de nuevo la vita contemplativa en su seno."

- Byun-Chul Han, El aroma del tiempo


Bladstanden (cuatro imágenes de dos hojas) murales botánicos educativos 1870 - 1960 por A.A. van Voorn, The Art of Knowledge: Educational Botanical, Amsterdam,  de la Stichting Academisch Erfgoed

domingo, 22 de noviembre de 2015



                       Walter Crane, Azucenas en un jardín



                       Johan Gudmundsen-Holmgreen, La niña que lee, 1900




Louise Bourgeois, Untitled, lámina 1 de 10 / Untitled, lámina 2 de 10, desde Homely Girl, A Life, volume I, 1992

"Extraer lo eterno de lo efímero"

- Charles Baudelaire, Le Peintre de la Vie Moderne


                                       David Hockney,  Lirios, 1970-1971

                      Je, tu, il, elle, Chantal Akerman, 1974


               Krzysztof Kieślowski e Irène Jacob en el set de La Double vie de Véronique


                                       Ellen Heck, Forty Fridas


                      Jeanloup Sieff
                      Françoise Sagan
                      París, 1956

"Yo deseaba siempre estirar la noche y llenarla más plena y más completa con los sueños."

- Virginia Wool; Las olas


                         # 3 (El Proyecto ultraísta)

                         escucha obligatoria

                         Antonio Polo
"Las ganas cada día
de estar vivo un día más
claro que no sin el pesar
de haber nacido un día"

- Samuel Beckett, Letanías


                                                   Miroslav Tichý, Untitled, 1980

sábado, 21 de noviembre de 2015



     Bronzino - Retrato de Laura Battiferri (detalle de un libro con los sonetos de Petrarca)


             Frédéric Chabot, E.

"Mi vida, la más veraz, es irreconocible, muy interior, y no hay una sola palabra que le de sentido" 

- La hora de la estrella, Clarice Lispector 



                  Tami Bone, Noche



                    Sara Robin




                                       Francesca Woodman (1958 - 1981)


                John William Waterhouse, La bola de cristal, 1904


                 Diane Arbus, Nancy Bellamys, su dormitorio, NYC, 1961

"Las pequeñeces son lo eterno, y lo demás, todo lo demás, lo breve, lo muy breve"

- Antonio Porchia, Voces


                          Elicia Edijanto, Safe


                             "Mi alma quiere tomar vuelo cuando susurras, "Levántate" 

- Rumi


(Imagen, Elicia Edijanto, Antahkarana)


"¿Sobre cuántos abismos he cantado,
 en cuántos espejos he vivido?"

- Anna Ajmátova, de Primera advertencia


           Tim Lowly, Annunciation


              Philippe Halsman, Ciudad de Nueva York. En un día lluvioso, 1960

¡Una historia, una historia!





¡Una historia, una historia!
(Que pase. Que llegue).
Me lanzaron como parachoques de un Plymouth
a este mundo.
Primero fue la cuna
con sus barrotes gélidos.
Luego las muñecas,
y la devoción por sus bocas de plástico.
Después la escuela,
las pequeñas y rectas hileras de pupitres,
emborronando mi nombre sin cesar,
pero siempre debajo del agua,
una extraña de codos indolentes.
Luego vino la vida
con sus crueles casas
 y personas que rara vez se tocaban
—cuando el tacto lo es todo—
pero crecí,
como un cerdo con gabardina crecí,
y hubo después muchas apariciones extrañas,
la lluvia pertinaz, el sol transformándose en veneno
y todo eso, sierras abriéndose paso hasta mi corazón,
pero crecí, seguí creciendo,
y Dios era como una isla hacia la cual no había remado,
todavía ignorante de Él, mis brazos y mis piernas trabajaron,
y crecí, seguí creciendo,
me puse rubíes y compré tomates
y ahora, en plena madurez,
aunque pudiera decirse que tengo diecinueve,
remo, sigo remando,
aunque los remos están atascados y oxidados
y el mar parpadea y se mueve
como un ojo inquieto,
pero remo, sigo remando,
aunque el viento me retiene
y sé que esa isla no será perfecta,
que tendrá las deficiencias de la vida,
los disparates de la mesa del comedor,
pero habrá una puerta
y la abriré
y me libraré de la rata que llevo dentro,
la rata pestilente que me corroe.
Dios la tomará en sus manos
y la abrazará.

Como dice el Africano:
Así es el cuento que os he contado,
sea bueno, sea malo,
llevadlo a otro lugar y que retorne algo.
Este cuento termina y yo sigo remando.

- Anne Sexton, Rowing

viernes, 20 de noviembre de 2015



                     Dominique Fortin, Les oiseaux au fond de mon coeur

"Hay que dormir con los ojos abiertos,
hay que soñar con las manos,
soñemos sueños activos de río
buscando su cauce, sueños de sol soñando
sus mundos, hay que soñar en voz alta,
hay que cantar hasta que el canto
eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros."

-Octavio Paz, El cántaro roto



                                     



                                     Dominique Fortin, Forêt I, II, III

"Soy bárbaro tal vez
Desmesurado enfermo
Bárbaro limpio de rutinas y caminos marcados
No acepto vuestras sillas de seguridades cómodas
Soy el ángel salvaje que cayó una mañana
En vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Anti poeta
Culto
Anticulto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo directo sangrando sus problemas
Solitario como una paradoja"

       
- Vicente Huidobro, Altazor o El viaje en paracaídas


                         Diana Sudyka

                             
                                    Diana Sudyka, Arctic Fox


                       Su cabeza es un bosque que vive lleno de pájaros cantores

                       Dominique Fortin


                      Dominique Fortin - L'amour solaire


                         Dominique Fortin, Tout est parfait brillament

Hélène Cixous - La llegada a la escritura


Hélène Cixous © Jérémy Engler 

Cualquier punto de llegada, ese momento privilegiado donde uno al fin habita, aunque sea por segundos, siempre interroga no sólo por el inicio desde dónde se ha partido, sino por esa trayectoria recorrida.

Llegar a la escritura no sencillamente como aquello que rasga una hoja o la pantalla de un ordenador, sino aquello que raspa, que marca, instaura una huella que antes no estaba y que quizás no vuelva estar... Quizás el viento se la lleve, o la lluvia, pero en ese recorrido aquel que la lee se ha transformado en ese mismo acto.

La escritura...modo de decir/se, de llamar a esa dificultad que está al otro lado de algo que es necesario atravesar...hacer/se esa inscripción que a la vez extranjera, produce un lugar donde habitar...cada vez. La llegada a la escritura metáfora carnal de tantas vicisitudes cotidianas donde el hambre puede ser tan real: la necesariedad de los alimentos, la necesariedad de los textos.


***
¿Escribir? Ni lo pensaba. Soñaba con eso todo el tiempo, pero con el pesar y la humillación, con la resignación, la inocencia de los pobres. La Escritura es Dios. Pero no el tuyo.
                                                                                                             

Yo comía los textos, los chupaba, los mamaba, los besaba. Soy el niño innumerable de su multitud.


***
Todo en mí complotaba para vedarme la escritura: la Historia, mi historia, mi origen, mi género. Todo lo que constituía mi yo social, cultural. Empezando por lo necesario, que me faltaba, la materia en la cual la escritura se talla, de la que se arranca: la lengua.

Tú puedes desear. Puedes leer, adorar, ser invadida. Pero escribir no te está concedido.


Hablar (gritar, aullar, rajar el aire, la rabia me impelía a eso sin descanso) no deja huellas: tú puedes hablar, -eso se evapora, los oídos están hechos para no oír, la voz se pierde. ¡Pero escribir! Sellar un contrato con el tiempo. ¡Anotar! ¡¡¡Hacerse notar!!!


Eso está prohibido.


No tengo lugar donde escribir. Ningún lugar legítimo, ni tierra, ni patria, ni historia que sean mías.


Nada me corresponde - O bien todo y no más a mí que a cualquier otro.


No tengo raíces: en qué fuentes podría hallar alimento para un texto. Efecto de diáspora.


No tengo lengua legítima. En alemán canto, en inglés me disfrazo, en francés robo, soy ladrona, ¿dónde iba yo a recostar un texto?


Hasta tal punto soy ya la inscripción de una distancia, que una distancia más es imposible. Me dan esta lección: tú, la extranjera, insértate. Toma la nacionalidad del país que te tolere. Pórtate bien, entra en vereda, en lo común, en lo que imperceptible, en lo doméstico.

He aquí tus leyes, no matarás, serás muerta, no robarás, no serás una mala recluta, no estarás loca ni enferma, sería una falta de consideración con quienes te hospedan, no zigzaguearás. No escribirás. Aprenderás las cuentas. No te tocarás. ¿En nombre de quién iba yo a escribir?

***

Pero...,vivo en la escritura. Leo para vivir. Leí muy pronto: no comía, leía. Siempre "supe" sin saberlo, que me alimentaba de texto. Sin saberlo. O sin metáfora. Había poco sitio para la metáfora en mi existencia, un espacio muy restringido, que a menudo yo anulaba. Tengo dos hambres: una buena y una mala. O la misma sufrida de modo diferente. Tener hambre de libros era mi alegría y mi tormento. Libros, casi no tenía. No hay dinero, no hay libro. Roí en un año la bilbioteca municipal. Yo mordisqueaba, y al mismo tiempo devoraba. Como con los pasteles de Jánuca: pequeño tesoro anual de diez pasteles de canela y jengibre. ¿Cómo conservarlos consumiéndolos? Suplicio: deseo y cálculo. Economía del tormento. Por la boca aprendí la crueldad de cada decisión, un mordisco, lo irreversible. Guardar no es gozar. Gozar y no gozar más. La escritura es mi padre, mi madre, mi nodriza amenazada.

***

¿Era yo una mujer? Al revivir esta pregunta interpelo a toda la Historia de las mujeres.



***

Tal vez he podido escribir porque esa lengua escapó al destino reservado a las caperucitas rojas. Cuando no te pones tu lengua en el bolsillo, siempre puede haber una gramática que la censure.

***

Y digo: hay que haber sido amada por la muerte, para nacer y pasar a la escritura. La condición por la que comenzar a escribir se vuelve necesaria -(y)- posible: perder todo, haber una vez perdido todo. Y esta no es una "condición" pensable. Tú no puedes querer perder: si quieres, entonces hay tú y hay querer, hay no-perdido. Escribir -comienza, sin ti, sin yo, sin ley, sin saber, sin luz, sin esperanza, sin lazo, sin nadie cerca de ti, pues aunque la historia mundial continúa, tú no eres ahí, tú eres "en" "infierno"...

***

En verdad no tengo ninguna "razón" para escribir. Todo viene de ese viento de locura.

***
Después, no sabes. Lo decide la vida. Su terrible fuerza de invención, que nos supera. Nuestra vida se nos anticipa. Siempre sobre ti, una altura por delante, un deseo, el buen abismo, el que te sugiere: "salta y pasa al infinito". ¡Escribe! ¿Qué? Toma el viento, toma la escritura, haz cuerpo con la letra. ¡Vive! Arriesga: el que no arriesga no tiene nada, el que arriesga no arriesga ya nada.


Al principio hay un fin. No temas: es tu muerte la que muere. Después: todos los principios.


Cuando has tocado el fin, sólo entonces el Principio puede advenir.


Escribir es un gesto del amor. El Gesto.


- Hélène Cixous, La llegada a la escritura

Gabriel Celaya - La poesía es un arma cargada de futuro



Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
más se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Gabriel Celaya, Cantos íberos (1955)

jueves, 19 de noviembre de 2015

"10 Estrategias de manipulación" o el "Decálogo de la manipulación mediática"




1.- La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja."


2.- Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desean hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.


3.- La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicados de una sola vez.


4.- La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente.
Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

                                               
5.- Dirigirse al público como a criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discursos, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.


6.- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…


7.- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que plantea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.


8.- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…


9.- Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!.


10.- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

- Armas silenciosas para guerras tranquilas - Publicado en anexo en el libro " Behold a pale horse " de William Cooper

‎"Sería en verdad una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollasen una forma de educación que permitiese a las clases dominadas percibir las injusticias sociales en forma critica."

- P. Freire, Pedagogía del oprimido

"En el plano moral, yo no creo que tengamos alguna lección que aprender de Europa"

- Ousmane Sembène


                          Cy Twombly, Al regresar de Tonnicoda, 1973

Shelley Memorial - monumento al poeta Percy Bysshe Shelley (1792-1822) en la Universidad College de Oxford, Inglaterra.

El Shelley Memorial es un monumento al poeta Inglés Percy Bysshe Shelley (1792-1822) en la University College, Oxford, Inglaterra, universidad a la que asistió brevemente y de la que fue expulsado por escribir un panfleto sobre la necesidad del ateísmo. Aunque Shelley fue expulsado de la universidad, él sigue siendo uno de sus más famosos alumnos. En 2005, la universidad adquirió algunas de las cartas de Shelley para mejorar aún más su relación con el poeta.