Gail Potocki - Reparación
miércoles, 22 de octubre de 2014
"Sí, pero quién nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette, saliendo de los portales carcomidos, de los parvos zaguanes, del fuego sin imagen que lame las piedras y acecha en los vanos de las puertas, cómo haremos para lavarnos de su quemadura dulce que prosigue, que se aposenta para durar aliada al tiempo y al recuerdo, a las sustancias pegajos…as que nos retienen de este lado, y que nos arderá dulcemente hasta calcinarnos. Entonces es mejor pactar como los gatos y los musgos, trabar amistad inmediata con las porteras de roncas voces, con las criaturas pálidas y sufrientes que acechan en las ventanas jugando con una rama seca. Ardiendo así sin tregua, soportando la quemadura central que avanza como la madurez paulatina en el fruto, ser el pulso de una hoguera en esta maraña de piedra interminable, caminar por las noches de nuestra vida con la obediencia de la sangre en su circuito ciego."
- Julio Cortázar, Rayuela, Capítulo 73
- Julio Cortázar, Rayuela, Capítulo 73
lunes, 20 de octubre de 2014
Un ser hermoso
En el Ártico un Ser de Belleza divina. Silbidos de muerte y círculos de música sorda hacen subir, ensancharse y temblar como un espectro este cuerpo adorado; heridas escarlatas y negras estallan en las carnes exuberantes. En el taller, los colores propios de la vida oscurecen, danzan, y eclosionan alrededor de la Visión. Nuestra belleza primordial, se levanta y se aparta ante los temblores que aumentan y gruñen, lejos detrás de nosotros, el regusto enfurecido de sus efectos que el mundo a mandado a través de bufidos mortales y roncas sinfonías. Oh! nuestra osamenta es revestida de una nueva forma de amor.
Arthur Rimbaud, Iluminaciones, Después del diluvio, Being Beauteous
Feliz cumpleaños ( 20 octubre 1854 - 10 noviembre 1891)
"Soy el santo, rezando en el patio, - como las bestias pacíficas pacen hasta el mar de Palestina.
Soy el sabio en el sillón sombrío. Las ramas y la lluvia golpean la ventana de la biblioteca.
Soy el transeunte del gran camino por los bosques enanos; el rugir de las presas cubre mis pasos. Veo desde siempre cuándo te acuestas, la melancólica colada de oro.
Seré seguro el niño abandonado en el rompeolas a la deriva en alta mar, el joven criado siguiendo la arboleda que acaba tocando el cielo.
Los caminos son ásperos. Los montículos quedan cubiertos por las matas. El aire permanece quieto ¡Que lejos están los pájaros y los manantiales! No es sino hacia adelante el fin del mundo. "
- Arthur Rimbaud, Infancia VI, de Iluminaciones
Soy el sabio en el sillón sombrío. Las ramas y la lluvia golpean la ventana de la biblioteca.
Soy el transeunte del gran camino por los bosques enanos; el rugir de las presas cubre mis pasos. Veo desde siempre cuándo te acuestas, la melancólica colada de oro.
Seré seguro el niño abandonado en el rompeolas a la deriva en alta mar, el joven criado siguiendo la arboleda que acaba tocando el cielo.
Los caminos son ásperos. Los montículos quedan cubiertos por las matas. El aire permanece quieto ¡Que lejos están los pájaros y los manantiales! No es sino hacia adelante el fin del mundo. "
- Arthur Rimbaud, Infancia VI, de Iluminaciones
domingo, 19 de octubre de 2014
Christine Kim
Christine Kim es una artista con sede en Toronto que trabaja principalmente en la ilustración y el corte de papel - collage. Su trabajo explora las cuestiones de los límites, en particular, se interesa en las orillas, donde la tierra y el agua se unen en la armonía y la disonancia. A través de su obra ella habla de un sentimiento de desarraigo, de desplazamiento, dando vueltas alrededor de esa frontera a la vez permeable y perenne.
Quiero que el mundo pare (Quiero que se detenga)
Dame la mañana (dame la comprensión)
Quiero que el mundo pare (Quiero que se detenga)
Dame la mañana, dame la tarde
Dame la noche, sí, la noche...
Deja que salga de mi caparazón,
que aún estoy envuelto
en las hojas de este blanco invierno desordenado.
Deja que vuelva a sentir el aire fresco.
Las conversaciones con mis amigos.
El pensamiento de alguien que piense como yo.
Quiero que el mundo pare (quiero que se detenga).
Dame la mañana (dame la comprensión).
Quiero que el mundo pare (quiero que se detenga).
Dame la mañana, dame la tarde,
dame la noche, si, la noche.
Tinseltown me viene acompañando
desde Tinseltown hasta mi adorable ciudad gris de los muelles.
Las chicas caminarán al compás de la brisa del aire.
El sol se pone. A las chicas no les importa, mientras se pintan en la oscuridad.
Quiero que el mundo se detenga.
Los pueblos y ciudades se levantan y crecen.
Los trabajadores se mudan a los suburbios en un visto y no visto.
Salgo a correr con todo el traficazo en hora punta,
y rezo una oración por cada coche.
Quiero que el mundo se detenga.
Quiero escribirte un mensaje cada día a las diez en punto de la noche.
Mi ciudad es una perla de oro con todo su arte,
en el que tienen cabida los Balzac, Brookside o tu adorado Bach.
Dame la mañana (dame la comprensión)
Quiero que el mundo pare (Quiero que se detenga)
Dame la mañana, dame la tarde
Dame la noche, sí, la noche...
Deja que salga de mi caparazón,
que aún estoy envuelto
en las hojas de este blanco invierno desordenado.
Deja que vuelva a sentir el aire fresco.
Las conversaciones con mis amigos.
El pensamiento de alguien que piense como yo.
Quiero que el mundo pare (quiero que se detenga).
Dame la mañana (dame la comprensión).
Quiero que el mundo pare (quiero que se detenga).
Dame la mañana, dame la tarde,
dame la noche, si, la noche.
Tinseltown me viene acompañando
desde Tinseltown hasta mi adorable ciudad gris de los muelles.
Las chicas caminarán al compás de la brisa del aire.
El sol se pone. A las chicas no les importa, mientras se pintan en la oscuridad.
Quiero que el mundo se detenga.
Los pueblos y ciudades se levantan y crecen.
Los trabajadores se mudan a los suburbios en un visto y no visto.
Salgo a correr con todo el traficazo en hora punta,
y rezo una oración por cada coche.
Quiero que el mundo se detenga.
Quiero escribirte un mensaje cada día a las diez en punto de la noche.
Mi ciudad es una perla de oro con todo su arte,
en el que tienen cabida los Balzac, Brookside o tu adorado Bach.
No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora ni nunca no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo sólo
un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
- Mario Benedetti
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora ni nunca no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo sólo
un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
- Mario Benedetti
sábado, 18 de octubre de 2014
Patrick Hübschmann, de la serie "Frost"
El fotógrafo alemán Patrick Hübschmann, tiene un verdadero talento para capturar la naturaleza en la niebla y las heladas . Vive en Baden -Baden, Selva Negra, Alemania.
Tenues, casi monocromáticas, imágenes de Hübschmann parecen el escenario perfecto para un cuento de hadas oscuro lleno de personajes de otro mundo. Es como si algo sobrenatural se espera que salga de detrás de los árboles o emerja de las aguas turbias, criaturas míticas como hadas y ninfas. La niebla brumosa sobre cada paisaje y la paleta de colores gélidos, de blancos, grises y azules sólo realzan su atractivo sombrío pero hermoso. Lugar mitológico para para vivir como un duende gobierna esta tierra como su propio reino personal.
"¿ha visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa ...
Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...
Has vivido
como un golpe en la frente ,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga ...
Has sabido
con cada poro de la piel, sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,
habia tirarlos
habia que llorarlos
habia que inventarlos otra vez."
- Julio Cortázar , "Para leer en forma interrogativa"
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa ...
Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...
Has vivido
como un golpe en la frente ,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga ...
Has sabido
con cada poro de la piel, sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,
habia tirarlos
habia que llorarlos
habia que inventarlos otra vez."
- Julio Cortázar , "Para leer en forma interrogativa"
"En el fondo, ahora se siente [...] que semejante trabajo es la mejor policía, que mantiene a todo el mundo a raya y que sabe cómo evitar con firmeza el desarrollo de la razón, la concupiscencia y el deseo de independencia. Puesto que emplea una cantidad enorme de energía nerviosa, la cual sustrae a las actividades de meditar, ensimismarse, soñar, preocuparse, amar, odiar."
- Friedrich Nietzsche, Los aduladores del trabajo, 1881
- Friedrich Nietzsche, Los aduladores del trabajo, 1881
"Me dirá usted: “¿Y si me equivoco?”. No tiene importancia. Uno se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? Porque así lo ha dispuesto la vida, que es esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán. O no lo perdonarán. Usted sigue su camino."
- Roberto Arlt
viernes, 17 de octubre de 2014
la noche
Amo la noche
su pesada densidad
la inquietud de su deseo
poblado de criaturas del pasado
que reviven como fantasmas
en las esquinas de árboles oscuros.
Amo la noche precipitada
azul rumorosa inconcebible
la noche perturbadora de los cuerpos
cuando se desatan las bestias del deseo
aúllan las sirenas del dolor
y ruge la ansiedad de los viudos.
Amo la noche ojerosa
desvelada palpitante
noche de ácidos y de sombras
cuando nadie reconoce a nadie
y cualquiera puede ser el oscuro
objeto de deseo
cualquiera puede vestir las ropas que más amo
o desnudarse en la protectora penumbra del cuarto
simulando ser aquella a quien más quiero.
La noche poblada de mentiras
de máscaras de disfraces
de versos malos
noches de silicona y soledad
turbias de deseos insatisfechos
de antiguas ansias revividas.
Amo la noche
de cazadores ocultos
que deambulan por las calles
por los andenes
por los tugurios
en busca de la presa fugitiva
de la pieza única que los precipitará
a la muerte
al olvido
que los conducirá entre ácidos
y alcohol
a la lenta irrupción del día
igual a todos
días de rutina
días de repetición
de esperanzas frustradas
de soledad de dos.
Amo la noche
porque todo es posible
especialmente el absoluto
especialmente lo que no se tiene
especialmente lo que nos falta
especialmente su fugacidad.
Siempre hay tiempo para que amanezca mañana.
Cristina Peri-Rossi, La Noche, de Habitación de Hotel
Imagen, Marie Chapuis
Hachas
a
cuyo golpe la madera resuena,
¡y
los ecos!
Ecos
que se desplazan
desde
el centro como caballos.
La
savia
mana
como lágrimas como el
agua
que se esfuerza
en
recomponer su espejo
sobre
la roca
que
gotea y da vueltas,
cráneo
blanco
carcomido
por verdes herbosos.
Años
más tarde
me
las encuentro en el camino...
Palabras
secas y sin jinete,
el
ruido infatigable de los cascos.
Mientras,
desde
el fondo del estanque, fijas estrellas
rigen
una vida.
- Sylvia Plath, "Palabras", del libro "Ariel"
jueves, 16 de octubre de 2014
Steven Tabbutt, sus pinturas e ilustraciones nos llevan a un mundo surreal de gestos y sentimientos. Refinadas damas peludas, bestias robot, y monstruos de increíble ternura remiten a nuestra fragilidad y fortaleza dentro de otro universo interior. Puedo perderme en sus obras durante horas y me transporta a una misteriosa tierra donde nada es lo que parece.
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