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domingo, 10 de mayo de 2015




Los recuerdos anidan en las rocas
y una roca es mi piel
y una lanza quiebra el verso
y descubre bajo el frío mi figura. 

- Leopoldo María Panero, Orfebre, II - Sine nomina - (Poesía completa)

lunes, 9 de febrero de 2015


"Mi caso es el del extraño escritor más solo que la una, extranjero en su patria, como  dijera Rosalía de Castro. Escritor con un complejo de castración infantil del tamaño de una catedral. Un escritor cansado, muy cansado, en un país de estafadores y ladrones donde, por lo visto, prohibir el cuerpo representa la única virtud.
…Si por algo estoy en literatura es para averiguar hasta dónde puede llegar la vida, si se la fuerza en exceso. Si por algo estoy en el verbo es para saber qué se hizo del vino y del grito, del relincho del perro y del horizonte de la ausencia."

- Leopoldo María Panero, "Papá, dame la mano que tengo miedo"

"Tan sólo quiero una palabra más, sólo una palabra más para esculpir a solas un árbol para la nada. El castigo es este encierro, lo sé bien, pero el peor castigo es el silencio, sin apelación posible, sin poder respirar, sin poder comunicar…
…Mi vida no merece el nombre de vida, no hay rastro en ella de lo que significa la palabra vida, y en el manicomio no se puede suplicar, no se puede pedir gracia…La vida es usura, lágrima de la voz contra el hombre, lágrima del mundo destruido, humo que dora el agua…
…Yo estoy al otro lado de la vida, al otro lado del tiempo, al otro lado del espejo y, como dijera Azúa de viva voz, vuelvo a repetirlo: “Lo que importa es saber de qué lado del espejo se está”. Yo estoy al lado de la fuente, negando cualquier espejo, haciendo de mi vida salto en el vacío, águila sobrevolando la ruina..."

- Leopoldo María Panero, "Papá, dame la mano que tengo miedo"

sábado, 7 de febrero de 2015


Y MI CORAZÓN TEMBLABA

De pequeño yo era autista, como Einstein, y pensaba que el mundo había sido hecho para mi mal. A los cuatro años, como no sabía escribir, le dictaba poemas a mi madre: 'Y mi corazón temblaba / pero era un sueño / y fueron muriendo muchos soldados de la guardia del Rey / pero mi corazón seguía temblando'. Eran poemas perfectos, como de Wallace Stevens. A Dámaso Alonso le gustaron mucho. Mis padres estaban aterrorizados.


- Leopoldo María Panero

domingo, 3 de agosto de 2014

Fumo mucho. Demasiado.
Fumo para frotar el tiempo y a veces oigo la radio,
y oigo pasar la vida como quien pone la radio.
Fumo mucho. En el cenicero hay
ideas y poemas y voces
de amigos que no tengo. Y tengo
la boca llena de sangre,
y sangre que sale de las grietas de mi cráneo
y toda mi alma sabe a sangre,
sangre fresca no sé si de cerdo o de hombre que soy,
en toda mi alma acuchillada por mujeres y niños
que se mueven ingenuos, torpes, en
esta vida que ya sé.

-Leopoldo María Panero

viernes, 1 de agosto de 2014

Los recuerdos anidan en las rocas
y una roca es mi piel
y una lanza quiebra el verso
y descubre bajo el frío mi figura.


Leopoldo María Panero, Orfebre