lunes, 6 de abril de 2015



                 Hans Memling (1433-1494)  "Mujer joven con una rosa" (detalle)


                  Louise Bourgeois - Peter Bellamy - 1986


                   Agnès Varda en el set de "Murs, Murs" 1980

domingo, 5 de abril de 2015



                        Cy Twombly, Pétalos de fuego, 1989


John Berger:

Se ha dicho que las pinturas de Cy Twombly se asemejan a la escritura, o son una especie de écriture. Algunos críticos han visto paralelismos entre sus lienzos y la pared de graffiti. Esto tiene sentido. En mi experiencia, sin embargo, sus pinturas se refieren a más de todos los muros por los que paso en las ciudades y contemplo, o las paredes en las que yo también alguna vez garabateé nombres y dibujé diagramas; sus pinturas, como las veo, tocan algo fundamental en la relación del escritor con él o su idioma.

Un escritor se esfuerza continuamente en dar mayor claridad en contra el lenguaje que está usando o, más exactamente, contra el uso común de ese idioma. Él no ve el lenguaje con la legibilidad y claridad de algo impreso. Él lo ve, como un terreno lleno de illegibilities, caminos ocultos, callejones sin salida, sorpresas y oscuridades. Sus mapas no es un diccionario, sino todo el conjunto de la literatura y tal vez todo lo que se ha dicho. En sus oscuridades, sus sentidos pierdidos, su modestia viene por muchas razones - por la forma en que las palabras se modifican entre sí, se escriben ellas mismas una sobre la otra, se cancelan mutuamente, porque lo no dicho siempre cuenta tanto, o más, que lo dicho, y porque el lenguaje nunca puede cubrir lo que significa. El lenguaje es siempre una abreviatura.

Fue Proust quien dijo una vez que toda verdadera poesía se compone de las palabras escritas en un idioma extranjero. Cada uno de nosotros nace con una lengua materna. Sin embargo, la poesía es huérfana de madre.

Voy a tratar de decirlo más sencillo. De vez en cuando yo intercambio cartas y dibujos con un amigo español. Yo (por desgracia) no hablo español, sé algunas palabras, y puedo usar un diccionario. A menudo, en las cartas que recibo hay citas en español de poetas - Borges, Juarroz, Neruda, Lorca. Y yo respondo con otras citas de poemas en español, que he buscado. Las cartas las escribo a mano y, como he de rastrear cuidadosamente las letras de las palabras extrañas en lo que es para mí una lengua extranjera, tengo la sensación, como en ningún otro momento, de caminar en los surcos de un poema, a través del terreno de poesía.

Para mí las pinturas de Cy Twombly son paisajes de este extraño y a la vez familiar territorio. Algunas de ellas parecen estar dispuestas bajo el sol cegador del mediodía, otras se han encontrado al tocarlas en la noche. En ningún caso puede servir un diccionario de palabras como referencia, pues la luz no lo permite. Aquí, en estas pinturas misteriosas tenemos que depender de otras precisiones: precisiones de tacto, de anhelo, de la pérdida, de la expectativa.

No sé de ningún otro artista occidental visual que haya creado una obra que visualiza con colores vivos el espacio silencioso que existe entre y alrededor de las palabras. Cy Twombly es el maestro pictórico de silencio verbal.

Post-Scriptum, notas de Cy Twombly
Catálogo de la Exposición, Loewenbraeu-Areal en Zurich, 2002


                              Elina Brotherus


                                   Chaja Goldstein by Erwin Blumenfeld, 1932


                           Blanc et Demilly. Danseuse 1933

sábado, 4 de abril de 2015







                an. gray (deadendsoul)


                    Sophie Berdzenishvili, golden wedding of sorrow


                              Miroslav Tichý


                      Ana Torrent en Cria Cuervos, Carlos Saura, 1976


                      Stefan Krauss

viernes, 3 de abril de 2015



                       



             Susan Hall

"Mil sueños en mí dejan una dulzura ardiente."

- Arthur Rimbaud , de "Oración de la Tarde"



                     Ilustración de un sello de correos alemán 1960


                     Daniela Denkova


                            Sleep Without Shelter (by Sarah McNeil)









                              Elina Brotherus, 12 años después (1999-2012)


Nacida en 1972 en Finlandia,  Elina Brotherus  se graduó de la Universityof Art and Design de Helsinki. En la mayor parte de su trabajo, pone en escena a sí misma autobiográfica o ficticiamente.

La serie "12 Años Después" (1999-2012) se remonta a su llegada a Francia y su estudio de la lengua francesa mediante notas Post-it pegadas en todo a su alrededor. "Yo tenía 27...estaba pasando por un punto de inflexión, vivía la primera etapa de mis trabajos como freelance." "Lo tenía todo por delante. La vida real estaba empezando". 

Elina toma fotografías de sí misma, revisa los sentimientos que la poseían entonces, confrontándolos con los sentimientos que tiene ahora, años más tarde, haciendo balance de alguna manera: " Estoy de vuelta de nuevo en un momento decisivo. He vivido la mitad de mi vida, si tengo suerte, aunque veo mi propia muerte en cada una de mis fotos. La vida no ha sido lo que yo esperaba que fuera. Es pronto para aceptarlo y llorar sobre sueños que nunca se harán realidad. Llorar por el tiempo perdido, la joven que una vez fue."

"Quiero pelear, rascar, empezar de nuevo, porque empiezo a ver y entender."

- Claude Monet, Carta a Frédéric Bazille, 1864


                  Eugene Kryvoruchko

"...esas mujeres se parecen a nuestras almas escondidas."

- Hélène Cixous, "La parada del tren, o resurrecciones de Ana". Poetas en Pintura, Escritos sobre arte.


       Antonio Merini, As who would learn to swim without the river (Pessoa, Sonet VI)

"No huía de su pasado, sino para salvarse del futuro. Necesitó doce años para aprender que no se puede huir de ninguno de los dos."

- William Faulkner, El villorrio


                     William Gilbert, De Magnete (1600)


                  Ilse Bing, Balet, 1933

jueves, 2 de abril de 2015

Evgen Bavcar, El fotógrafo ciego


 Bicicleta y golondrinas


Evgen Bavcar no ve porque es ciego pero mira porque es fotógrafo. Su ceguera llegó antes que la fotografía. Después de dos percances sucesivos –la pérdida del ojo izquierdo, culpa de la rama de un árbol; la pérdida del otro debido a la explosión de una mina abandonada– Bavcar perdió completamente la visión. Tenía once años y su despedida de la luz fue gradual.

“Jamás me asomé a una lente mientras veía. Tomé mis primeras fotos ya ciego, y tuve la suerte de conocer a un fotógrafo que me presentó su oficio como una profesión que yo podría ejercer”.

El pueblo donde Bavcar nació, en 1946, se llama Lokavec y queda en Eslovenia, muy cerca de Trieste, casi frontera con Italia. A los habitantes de Lokavec les tocó pertenecer a la monarquía austro-húngara, luego ser italianos y después yugoslavos. El padre de Bavcar, paisano, murió cuando Evgen tenía siete años. 

“Eslovenia es el único país que he visto”, “Sólo ahí la hierba es verdaderamente verde, porque sólo ahí el color que aprendí a atribuirle al pasto se asemeja al sonido de la palabra que utilizaba para describirlo. Pero Eslovenia es, ante todo, una galería interior que me sirve como espejo para crear las imágenes de todos los demás países”.

Su primera fotografía la toma a los dieciséis, para retratar a la mujer de la que estaba enamorado.Tras el bachillerato, estudió filosofía e historia en la Universidad de Liubliana. Durante un año ejerció como profesor: el primer profesor ciego en la historia de su país.

En 1972 viajó a París para estudiar en la Sorbona. Permaneció en la ciudad, ingresó como investigador en el CNRS. (Centre Nationale de la Recherche Scientifique), publicó un trabajo sobre el expresionismo alemán y se naturalizó francés.

Para estudiar filosofía del arte, debió contar en muchos casos con la ayuda de lazarillos. Solicitaba que le describieran las obras, y esto le daba “una idea intelectual, un sentimiento estético indirecto”; pero debía andar con prudencia y recurrir a más de un asistente (“relator de imágenes”) porque “las descripciones expresan en primer lugar los fantasmas de quien observa el cuadro”.

Ginebra con estrellas

Por el carácter de sus estudios, Bavcar fue el primero en teorizar sobre su ocupación a primera vista paradójica y sobre los desafíos que proponen sus fotos a los modelos establecidos de percepción. “Mi mirada existe gracias al simulacro de la foto que ha sido vista por el otro. La ausencia del ojo del fotógrafo acentúa la precariedad de ese instante irreversible que es la toma fotográfica. Las personas retratadas no pueden mostrarse de la forma habitual porque falta esa complicidad con el fotógrafo que les confirma su narcisismo”.

Hasta los treinta, Bavcar sólo fue un amateur. Invitaba a cenar a sus amigos, les tomaba una instantánea y se la obsequiaba, como una mirada demorada, antes de que partieran. Por esos años puso un aviso en la revista Paris-Match (“Fotógrafo ciego busca modelos”) y no recibió ni una llamada. “He aprendido mucho acerca del mundo visible gracias a la fotografía. Por ejemplo, de las mujeres. Necesitan ser miradas y conozco bien la incomodidad que sienten ante alguien que no puede verlas”.

La Violonchelista


La galería interior

Nadie sospecharía, ante las fotos de Bavcar, que su autor es ciego: los encuadres son perfectos, aun los más arriesgados. Cuando el semiólogo Thomas Soriano le señaló este rasgo, Bavcar respondió que encuadra bien porque así lo quiere el público, que si por él fuera no encuadraría con tanto esmero, y que al hacerlo en cierto modo responde a una demanda. Pero también están las técnicas. Muchas de sus fotografías son fruto de montajes por superposición, procedimiento de por sí dificultoso, hasta para un vidente.

“Lo importante es la necesidad de las imágenes, no cómo son producidas. Cuando imaginamos cosas, existimos: no pertenezco a este mundo si no puedo decir que lo imagino a mi manera. La imagen no es por fuerza algo visual: cuando un ciego dice que imagina, significa que él también tiene una representación interna de realidades externas”.

Bavcar sostiene que su fotografía nace de la penumbra, que su hoja en blanco en realidad es negra, como una cámara oscura. A menudo sus trabajos muestran imágenes expuestas largamente: deja abierto el obturador mientras se acerca y recorre los objetos con una linterna o incluso con una vela. Para guiarse, se vale de su tacto o de algún asistente. El resultado es una especie de escritura con luz.

María Magdalena

“Todos somos ángeles caídos con la oportunidad única de introducir en este mundo de tinieblas un poco de luz “, dijo Bavcar en un reciente reportaje. “Como cualquier otro grupo que vive marginado, los ciegos han sido obligados a expresarse con las palabras de otros y en su nombre. Mi sed de imágenes también consiste en combatir todos los lugares comunes acerca de los ciegos”.


Arlequín



Nude


Cabeza de Calígula, Napoles


 Dos desnudos con las golondrinas


De Miguel Ángel, Moisés con autógrafo


Véronique y el pato


 Puerta de golondrinas


Ginebra con el águila


Autorretrato inclinado


 Retrato con pinturas

miércoles, 1 de abril de 2015



                     La infancia de Iván,  Andrei Tarkovski, 1962