martes, 3 de mayo de 2022

Adrienne Rich - Anne Sexton: 1928-1974

 

Solamente una o dos veces encontré a Anne Sexton. Yo daba clases en el City Collage de Nueva York cuando ella murió, y la pequeña comunidad de mujeres, decidió celebrar una ceremonia en memoria de ella. Recordando el efecto que el suicidio de Sylvia Plath tuvo en tantas mujeres jóvenes (una obsesión imaginativa de sacrificio y muerte, injusta para la Plath misma y su lucha por sobrevivir), quise hablar sobre el problema de la identificación que surge siempre frente a un suicidio. Este artículo es el intento de hacer eso.

Anne Sexton fue una poeta y una suicida. Ella no era en un sentido consciente o por definición propia una feminista, pero se adelantó en algunas cosas al renacimiento del movimiento feminista. Escribió poemas aludiendo al aborto, a la masturbación, a la menopausia y al doloroso amor que una mujer carente de poder sentía por sus hijas, mucho antes de que estos temas fueran convalidados por la conciencia colectiva de las mujeres, y los escribió y publicó bajo la supervisión de las instituciones literarias machistas. En 1966, colaboré para organizar una lectura de poemas en Harvard contra la guerra en Vietnam, y le pedí que participara. Acudieron algunos famosos poetas y novelistas machos que leyeron poesía del ego. Anne leyó −en una voz suave y vulnerable− “Little Girl”, “My Striingbean”, “My Lovely Woman” [Mi niña, Mi habichuela, Mi hermosa mujer] −introduciendo con este último la imagen de la afirmación de una madre a su hija, en contraposición a las imágenes de muerte y violencia lanzadas aquella noche por hombres que jamás habían visto un pueblo bombardeado. Este poema está fechado en 1964, y es un poema feminista. A menudo su pensamiento era patriarcal, pero, en su sangre y en sus huesos. Anne Sexton sabía su condición de mujer.

Muchas mujeres escritoras al saber de su muerte, hemos tratado de reconciliar nuestros sentimientos respecto de ella, su poesía, su suicidio a los cuarenta y cinco años, con las vidas que tratamos de vivir. Hemos tenido demasiadas mujeres poetas suicidas, demasiadas mujeres suicidas, demasiadas autodestrucciones como la única forma de violencia que se les permite a las mujeres.

Quisiera enumerar, en memoria y honor a Anne, algunos de los modos con los cuales nos autodestruimos. Uno de ellos es la forma en que nos menospreciamos cuando creemos la mentira de que somos incapaces de crear obras importantes. No damos la importancia debida a nuestro trabajo o a nosotras mismas, siempre nos parecen más importantes las necesidades de los demás que las propias. Nos conformamos con producir trabajos artísticos o intelectuales en los cuales imitamos a los hombres, mintiéndonos a nosotras mismas y a los demás, en estos trabajos no nos esforzamos por llegar al techo de todas nuestras posibilidades, no conseguimos prestar a nuestro trabajo la misma atención y el mismo esfuerzo que pondríamos al cuidado de un hijo o un amante.

Hostilidad horizontal −desprecio por las mujeres− es otro modo más de autodestrucción: el miedo y la desconfianza hacia otras mujeres, porque las otras mujeres son como nosotras. La convicción de que "las mujeres en verdad nunca harán nada", que la supervivencia y la autodeterminación de las mujeres son secundarias a la revolución "real" que hacen los hombres, que ·nuestras peores enemigas son las mujeres·. Nos convertimos en nuestras peores enemigas cuando permitimos que el espíritu de odio y desdén que nos han inculcado se vuelva en proyecciones superficiales sobre cada una de nosotras. Otra clase de destrucción es la compasión fuera de lugar. Una mujer a quien conozco fue recientemente violada; su primera reacción −muy típica− fue sentir pena por su violador que la había amenazado con una navaja. Cuando empecemos a tener compasión por nosotras mismas en vez de por nuestros violadores, empezaremos a volvernos inmunes al suicidio. Un cuarto camino son las adicciones. Adicción al "Amor" (en la carrera de una mujer el amor se traduce en la idea de abnegación), amor a través del sacrificio como forma redentora; adicción al sexo como la afición de un drogado, lo que es una manera de obnubilarse o de inmolarse. Adicción a los estados depresivos −la forma más corriente de sobrellevar la existencia femenina. Como las depresivas no pueden considerarse responsables, los doctores nos prescribían píldoras, y el alcohol nos ofrecerá su cobijo de oscuridad. Adicción a la aprobación masculina; mientras puedas encontrar a un hombre que te apruebe, sexual o intelectualmente, de alguna manera tienes que estar bien, tu existencia está justificada, cualquiera que sea el precio que pagues.

Trivialización del propio valor, desprecio por las mujeres, compasión fuera de lugar, adicción: si nos pudiéramos purificar de este cuádruple veneno, tendríamos cuerpos y mentes más aptos para sobrevivir y reconstruir.

Pienso en Anne Sexton como en una hermana cuyos trabajos nos dicen contra qué tenemos que luchar dentro de nosotras mismas y frente a las imágenes que nos ha impuesto el patriarcado. Su poesía es una guía hacia las ruinas, de ella aprendemos lo que las mujeres hemos vivido y lo que rehusamos a vivir por más tiempo. Su muerte es un arresto, por un momento estamos detenidas, tomadas por el puño de un policía que nos dice que somos culpables de ser hembras y desposeídas. Pero, gracias a su trabajo, Anne Sexton está todavía presente entre nosotras y como Tillie Olsen ha dicho: "cualquier mujer que escribe es una superviviente".

                        Adrienne Rich, Sobre Mentiras Secretos y Silencios

Huye en tu burro

                               

Ma faim, Anne, Anne
Fuis sur ton âne…

RIMBAUD

Como no había otro lugar
adonde huir,
regresé al escenario de los sentidos trastornados,
regresé anoche a medianoche, llegué
en la espesa noche de junio
sin equipaje ni defensas, 
entregué las llaves del coche y mi dinero en efectivo,
quedándome solamente con mi cajetilla de Salem
como niña que se aferra a su juguete.
Me registré donde un desconocido
trazó una X de tinta
—porque éste es un hospital psiquiátrico,
no un juego de niños.


Hoy un interno golpea mis rodillas
buscando reflejos.
En otros tiempos hubiera guiñado y mendigado droga.
Hoy soy terriblemente paciente.
Hoy los cuervos juegan a las cartas
sobre el estetoscopio.

Todos me han abandonado
excepto mi musa,
la buena enfermera.
Se queda en mi mano,
manso ratón blanco.
Las cortinas, delgadas y perezosas
ondean y se agitan y caen
como las faldas victorianas
de mis dos tías solteras
en su tienda de antigüedades.

Enviaron a las avispas.
Apiñadas en las persianas como arreglos florales.
Avispas, arrastrando sus agudos aguijones,
se apiñan: saben todo;
zumban afuera: la avispa sabe.
Lo escuché de niña
pero, ¿qué quiere decir?
¿Qué sucedió con Jack y Doc y Reegy?
¿Quién recuerda lo que acecha en el corazón?
¿Qué quería decir la Gran Avispa Verde con aquello que sabía?
¿O lo recuerdo mal?
¿O es la Sombra quien me mira ?
desde la radio, junto a la cama?


Ahora es ¡din! ¡din! ¡din!
mientras en el cuarto de al lado las damas discuten
y se mondan los dientes.
Arriba una muchacha se ovilla como caracol;
en otro cuarto alguien intenta comerse un zapato;
un adolescente, en tanto, con calcetines blancos de tenis
trota de arriba a abajo en el pasillo.
Un doctor nuevo hace la ronda
pregonando tranquilizantes, insulina, shocks
a los no iniciados.

¡Seis años de estas pequeñas cuitas!
¡Seis años yendo y viniendo a este lugar!
¡Ay, mi hambre! ¡Mi hambre!
Podría haberle dado dos vueltas al mundo
o haber tenido más hijos —todos hombres.
Fue un viaje largo con días cortos
y sin lugares nuevos.

Aquí,
las mismas caras de siempre,
la misma escena decadente.
El alcohólico llega con sus palos de golf.
La suicida llega con unas cuantas píldoras de más
cosidas al forro del vestido.
Los huéspedes permanentes están sin novedad.
Sus caras pequeñas siguen siendo
las de un bebé con ictericia.


Mientras tanto,
sacaron a mi madre,
como muñeca ajena, envuelta en sábanas,
la mandíbula amarrada y los huecos retacados.
También a mi padre. Se extinguió con la sangre podrida
que usó con otras mujeres del Medio Oeste.
Salió curado un viejo alcohólico
los pies torcidos y las manos inútiles.
Salió llamando a su padre
muerto en soledad hace años
—ese banquero gordo que encerraron
con genes suspendidos como dólares
envuelto en su secreto,
bien atado en la camisa de fuerza.

Pero tú, mi doctor, mi partidario,
fuiste mejor que Cristo;
prometiste un mundo nuevo:
decirme quién
era yo.

La mayor parte del tiempo
fui extranjera,
maldita y en trance —esa cabañita,
ese lugar desnudo, azul venoso—
mis ojos cerrados a tu consultorio confuso,
ojos rondando en mi infancia,
ojos recién cortados.
Años de insinuaciones
engarzadas —historia de caso por entregas—
treinta y tres años del mismo incesto insípido
sosteniéndonos a ambos.
Tú, mi analista soltero
sentado en Marborough Street,
compartiendo con tu madre el consultorio
y regalando en Año Nuevo cigarrillos,
el nuevo Dios,
administrador de la Biblia de Gedeón.

Era tu alumna de tercero
con su estrellita azul en la frente.
En trance podía tener cualquier edad,
voz, gesto —todo retrocedía
como reloj de botica.
Despierta, aprendía sueños de memoria.
Los sueños salieron a la arena
como luchadores aficionados
—mala apuesta todos—
hasta podían ganar
pues no había otros.

Los miraba,
concentrándome sobre el precipicio
como quien mira una cantera
muchas millas abajo,
mis manos colgando como ganchos
para extraer los sueños de sus jaulas.
¡Ay, mi hambre! ¡Mi hambre!

Una vez,
fuera de tu oficina,
me desplomé con un desmayo pasado de moda
entre los coches estacionados en lugares prohibidos.
Me dejé caer
y fingí estar muerta durante ocho horas.
Pensé que había muerto
en una tormenta de nieve.
Sobre mi cabeza
las cadenas castañeaban como dientes
cavando su paso en la calle nevada.
Yacía
como un abrigo desechado.
Me subiste otra vez,
torpe, tiernamente,
con ayuda de tu secretaria de pelo rojo
y porte de salvavidas.
Mis zapatos,
recuerdo,
se perdieron en la nieve
como si planeara no volver a caminar nunca más.

Eso fue el invierno
en que murió mi madre,
medio enloquecida por la morfina,
reventando, por fin,
como cerda preñada.
Yo fui su soñador mal de ojo.
De hecho,
llevaba en mi bolsa un cuchillo
—el buen L.L.Bean de caza de mi esposo.
No sabía a ciencia cierta si apuñalaría una llanta
o si destriparía un sueño.

Me enseñaste
a creer en los sueños;
así pues, fui dragadora.
Como vieja de dedos artríticos los tomaba
escurriéndoles el agua con cuidado
—dulces juguetes oscuros,
y, misteriosos sobre todo,
antes de volverse débiles y quejumbrosos.
¡Ay, mi hambre! ¡Mi hambre!

Soy quien
abrió como cirujano
los tibios párpados
y sacó a las muchachas
a gruñir como peces.

Te conté,
dije
—pero mentía—
que el cuchillo era para mi madre…
y luego la despaché.

Las cortinas se agitan
y se hunden entre los barrotes.
Son mis dos damas flacas
llamadas Blanca y Rosa.
Afuera han podado
los prados como los de una propiedad de Newport.
Más allá, en el campo,
crece algo amarillo.
¿Fue hace un mes o hace un año
que la ambulancia se precipitó como carroza fúnebre
anunciando con su sirena un suicidio
—din, din, din—
silbato nocturno entre semáforos
insistiendo todo el recorrido en pregonar la vida?

He vuelto
pero la locura ya no es lo que solía ser.
¡Ha perdido su chispa!
¡Su inocencia!
El colega-paciente del sombrero de chimenea,
sus chistes fieros, la sonrisa maníaca
—hasta él parece borroso, pequeño y pálido.
He regresado,
reincidente,
sujeta a la pared de mosaico como destapacaños,
presa, como un convicto
tan pobre
que acaba por enamorarse de su celda.

Parada ante esta ventana vieja
me quejo de la sopa,
examino el terreno,
me doy el lujo de la vida desperdiciada.
Pronto levantaré la cara buscando una bandera blanca,
y cuando Dios llegue al fuerte
no escupiré y guardaré silencio ante su dedo.
Lo comeré como a una flor blanca.
¿Es éste el viejo truco, gastarse,
el cráneo que espera sus dosis
de electricidad?

Esto es la locura
salvo por esta especie de hambre.
De qué sirven mis preguntas
en semejante jerarquía de muerte
donde tierra y rocas suenan
¡din! ¡din! ¡din!
No podría llamársele una fiesta.
Es mi estómago lo que me atormenta.
¡Den vuelta, mis hambres!
Aunque sea una vez decidan algo deliberadamente.
Hay cerebros aquí que se pudren
como plátanos ennegrecidos.
Los corazones se han achatado como los platos de la cena.

Anne, Anne,
huye en tu asno,
huye de este triste hotel,
móntate en alguna bestia de pelo,
galopa hacia atrás presionando
tus nalgas en sus flancos,
siéntate de algún modo en su torpe trote.
¡Galopa fuera
de cualquier manera, como quieras!
Aquí todos hablan a su propia boca.
Eso es lo que significa estar loco.
Aquéllos a quienes más amé murieron de eso
—la enfermedad de los tontos.

        Junio de 1962
 

               Anne Sexton, de "Vive o Muere"
 

lunes, 2 de mayo de 2022

Adrienne Rich: Las Imágenes


     Ceñida a tu cuerpo, en la angustia
   de la ciudad
giro. Medio dormida, mi mano se extiende, palpa
        algo de ti, el tacto te conoce antes que el lenguaje
    te nombre en la mente. Afuera en lo oscuro,
 un aullido, las sirenas de la policía, emergencia,
        nuestro mundo cotidiano de las 3 de la madrugada,
    segando el élitro del sueño, grabando fuerzas puras,
 como exhudadas...la marejada de crueldad e impotencia...
         a una cuadra entre West End y Riverside.
     En mis sueños el Hudson gobierna la noche
  como un margen del río arrastrado contra el rápido
           ascendente de la vida en llamas, que abrasa
     los gritos sin boca de la ciudad. Giro otra vez,
 deslizo mi brazo bajo la almohada, y doy la vuelta
          para alivio, mientras tu aliento diseña
    mi hombro. Dos mujeres que duermen juntas han de
 defender mucho más que su propio sueño.
 
        ¿Y puede reconciliarme el que tú,
    la mujer cuya mano sensual y protectora
 me acaricia en sueños, desciendas cada mañana
        a esa ciudad? No impediré, no puedo
   impedir a tu cuerpo o al mío sus peligros elegidos,
¿pero, cuándo escogimos sentir nuestros
       cuerpos en cautiverio y crucifixión
  a través del aire exhausto? ¿Cuándo escogimos
ser linchadas en los nauseabundos anuncios
      eléctricos del centro de la ciudad? ¿cuándo
   escogimos convertirnos en el emblema indeleble
 de la violación en Riverside Park, en la
         obsesión del que se masturba en el
    campamento de Bandol o en la playa de Sydney?
Intentamos vivir con una ternura racional...
         No hablo sólo de nosotras, nuestras vidas son
    "decentes y cotidianas" como las
  vidas de innumerables mujeres...
           Me invento que el río Hudson es un margen a
     la derecha arrastrado contra el miedo
y el desprecio a la mujer
       (el agua como purificación, el río como límite)
   pero bien sé que mi imaginación miente:
 en el nombre de la libertad de expresión
         nos linchan no existe
     ley en nuestro favor no hay
 límites no existe la "tierra de nadie".
 
Me es imposible hacer del lenguaje vehículo
          de fantasías otra vez
     ya no puedo negar su poder de engañar
 para crear mitos pero lo mismo se podría decir
        sobre la música o de cualquier
    otra forma creada
bóvedas pintadas, maltratadas. Pietás
          martilladas carcomidas por el
    tiempo interpretando de nuevo
las víctimas     los frescos que traducen la
      violencia a formas tan poderosas y
  tan puras y nunca hemos logrado
preguntar si representan nuestra verdad.

Cuando caminé entre pedruscos golpeados por
         el tiempo pensando ya sobre ti
    cuando me sentaba cerca del mar
entre malezas resecas aún florecientes
          cuando dibujé en mi libreta de apuntes
     la espinosa flor de lenguas púrpuras,
cada pétalo protegido por su hoja con espinas
          yo estaba muda
   tan inocente de la gramática como las olas
lavando arrítmicamente    me sentí limpia
         de culpa por las palabras       no había
   palabra que leer en el libro de aquella
tierra     no había engaño o juramento
       en falso      la torre de Babel
     cayó una vez y para siempre
   la luz bebió de mi cuerpo, pensando en ti
me sentí libre en el pulso de las
          cigarras, en el abrazo de sus elogios.
 
      Cuando vi el rostro de ella, ella la
  de muchos rostros     mirando firmemente
el rostro introspectivo   juzgando     riendo
         de-alegría        contorneándose sus serpientes
   sus brazos en alto       sus senos crispados
 cuando ausculté el mundo de ella
            quise liberar en llantos mi alma en ella,
      tener libertad de palabra al fin

Y entonces llegué a casa     una mujer hambrienta
          de imágenes
    decir que mi hambre es tan antigua
tan primigenia, que todas las perdidas
        derrumbadas      deshechas      quemadas
     hechas añicos     desfiguradas     sobremaquilladas
ocultas y falsamente nombrados rostros de cada
          pretérito que hemos examinado juntas
     en todas las épocas
podrían levantarse     rehacerse re-membrarse
           como me rehago ante aquella
     presencia      como cada noche
junto a tu cuerpo en el dolor de la ciudad, dando
          una vuelta tú me recuerdas, te recuerdo
      incluso cuando nos desmembran
en las pantallas de cine, en las blancas y caras
          paredes de los coleccionistas, en las páginas
    de periódicos que vuelan por las calles
y no sería suficiente.
         Esta es la guerra de las imágenes.
   Somos la hoja espinosa que protege
a las flores de lenguas púrpuras
         una a la otra. 

                    
          Adrienne Rich, Una paciencia indómita me ha traído hasta aquí
 

domingo, 1 de mayo de 2022

"El retrato de mi madre"

 

"En estos días de fiestas, siempre pienso en nuestra querida madre.¡No he vuelto a verla desde el día en que tomaste la funesta decisión de mandarme a manicomios! Recuerdo el hermoso retrato que le hice en un rincón sombrío de nuestro hermoso jardín. Los grandes ojos en los que se leía un dolor secreto, el espíritu de resignación que reinaba en todo su rostro, sus manos cruzadas encima de las rodillas, en la más completa abnegación: todo indicaba modestia, sentimiento del deber cumplido en exceso; quedó bien reflejada nuestra pobre madre. Nunca antes más he visto el retrato (¡ni a ella!). Si oyes hablar de él, dímelo.

   No creo que el odioso personaje del que te hablo a menudo haya tenido la osadía de atribuírselo, como ha hecho con el resto de mi obra. Sería excesivo que también se hubiera apoderado del retrato de mi madre."

(Fragmento de una carta que Camille Claudel enviaba a su hermano desde el manicomio  de Ville-Èvrard) (El odioso personaje es Rodin)

sábado, 30 de abril de 2022

Tus - Riquezas - me enseñaron - la pobreza!


 
Tus - Riquezas - me enseñaron - la pobreza!
A mí, una "Millonaria"
En pequeñas - riquezas - como las que pueden exhibir las Niñas -
 
Hasta que ancha como "Buenos Aires"  -
Tú apilaste a tus Dominios -
Un Perú - Distinto -
¡Y yo computé - toda - la pobreza -
Por el Estado de Vida - contigo!
 
De "Minas" - yo - sé poco -
No más que los nombres - de las Gemas -
Los Colores - de la más Común -
Y rara de las Diademas -
Tanto que - si me encontrara con la Reina -
Reconocería - su Gloria -
¡Pero esta - tiene que ser una riqueza distinta -
Para que la echen de menos - las mendigas - tanto!
 
Estoy segura de que es "India" - todo el día -
Para quienes te contemplan -
Sin restricción - sin censura -
¡Ojalá - fuera yo el Judío!
Yo sé que "Golconda" está -
Más allá de mi poder de soñar -
Tener una sonrisa - por mina - cada día -
¡Cuánto mejor - que una Gema!
 
¡Al menos - solaza - el saber -
Que existe - un Oro -
Aunque yo lo pruebe, justo con el tiempo -
Para ver - su distancia!
¡Para barruntar - su lejano - lejano - Tesoro -
Y sopesar - la Perla -
Que se escurrió - entre - mis simples dedos
Mientras todavía - una Niña - en el colegio!
 
Querida Sue -
      Ves que recuerdo.
              Emily.
 
(Enviado en forma de carta a Susan Huntington, con el encabezamiento "Querida Sue")
 

viernes, 29 de abril de 2022

Adrienne Rich: Recursos Naturales



1

La entraña férrea del alcor. No se comprende.
Un calor de estiércol en la broza

donde inesperadamente el fuego del bosque se abre;
el calor, el aislamiento de las minas;

el arco-iris, ella, está luchando por extenderse
allá donde no comprenden ni el hombre ni el ganado,

arquea sus fulgores sobre surcos y rastrojo
sólo para llegar adonde debe ir;

desde la veta plateada brota la esmeralda
esperando que la luz la alcance, y respira con dolor;

la minera trabaja bajo el reflector
de su casco; carga un peso como la muerte.
 
 
2

La minera no es una metáfora. Como las demás,
desciende a la jaula, arrojada al fondo

por la gravedad; para ajustarse en la hendidura
su cuerpo debe transformarse como el de otros,

para cavar un filón
sobre ella la pica se apoya pesada, denso permanece

el aire enrarecido, con pedrones, vigas, con niebla,
la montaña se ciñe contra ella

el polvo de la montaña se interna lento
en las fibras de sus pulmones.
 
3

La jaula cae en lo obscuro de la caverna,
la rutina de la vida cotidiana continua:

una mujer gira la perilla de una puerta, pero tan suave,
tan calladamente, que nadie se despierta

sólo ella escudriña
en la obscuridad de las habitaciones, para cercionarse

de cómo duermen, a quién le falta su ternura,
por qué ventana penetra el hielo de febrero

en el cuarto y quién necesita de su protección:
Sólo ella puede ver; fue adiestrada para ver.

4

¿Podrías imaginarte un mundo habitado sólo por mujeres?,
preguntó el entrevistador. ¿Puedes imaginarte

un mundo donde las mujeres no existan
? (él creyó
que era una broma). Sin embargo, debo pensar

en uno y otro en el mismo instante. Porque
habito ambos mundos. ¿Podrías imaginarte,

preguntó el entrevistador, un mundo sólo de hombres?
(él pensaba que era una broma). ¿Si piensas así,

sería el tuyo un mundo donde los hombres no existen
?
Ausente, con cautela, respondí: Sí.

5

La ficción del hombre siempre comprensivo,
el perfil hermano, el alma gemela -

¿abandonamos por él a nuestras madres,
negamos por él a nuestras hermanas, una y otra vez?

¿Lo hemos soñado, lo conjuramos
sobre la estaca en cenizas,

noches, después, en la cabaña aislada por la nieve,
soñamos o vislumbramos su rostro

en las brasas líquidas,
ese hombre que se hubiera atrevido a conocernos?

6

Nunca fue el violador:
fue el hermano, perdido,

el compañero/gemelo cuya palma
tendría una línea de la vida idéntica a la nuestra:

firme, angulosa,
bifurcante rayo del insatisfecho deseo

Nunca fue la tosca mano de mortero, ni la ciega
baqueta de fusil lo que buscábamos:

sólo un semejante
con recursos naturales iguales a los nuestros.
 
7

Pero, a ciegas, otro ser
se construía

-un mutante dicen algunos:
un ser urgido por la sangre

el ejemplar de una “civilización chapucera”
como uno de ellos la llamó

los niños toman armas de fuego
porque eso es ser hombre

Durante siete años hemos vivido con la violencia
Ni siquiera valió una vida-


pero la garra del patriotero aprieta la garganta
de ella, y su voz está en peligro de muerte

y ese tipo de ser se ha acostado en nuestras camas
declarándose nuestro deseo

exigiendo sangre de mujer para vivir
el pecho de una mujer donde recostar sus pesadillas

8

Y ese ser existe con otras formas:
una pasividad que malinterpretamos

por ternura
en nuestra desesperada búsqueda-

Sin embargo la ternura es activa
la ternura limpia el miembro cancerado

ingenia instrumentos más compasivos
para tocar la herida más allá de la herida

y no desmaya con asco
no se ahuyenta

se mantiene con serenidad como testigo
contra el ave de rapiña, contra el parásito

9

Estoy cansada de su cobardía,
de la obligación de ser extraordinarias

al llevar a cabo lo que una mujer corriente
hace sobre la marcha

estoy cansada de mujeres que doblegan su altura
para sacar a luz la vena primordial

cansada de los desperdicios que toleramos
a tan alto precio, con tanta euforia, para recibir aún más

(-¿en qué se transforma lo que la minera muesca
y talla montaña adentro con su propio dolor?)
 
10

Soy esto: observo la araña
reconstruir “con paciencia”, dicen,

pero reconozco
en su propia impaciencia -la mía-

el fervor de hacer y rehacer una y otra vez
el lugar donde impera tal destrucción

rehusar, ser víctima
hemos vivido tanto tiempo con la violencia

¿Debo continuar repitiéndome
para mí y para ella:

Este es mi cuerpo,
tómalo y destrúyelo
?

11

La grandiosidad de lo cotidiano:
en este frío granero las mesas están cubiertas

de porcelana, de calzadores de plata
alemana, hay un libro con bordes dorados

que se abre como un marco-
una caja de galletas de los años treinta.

Afuera, el norte se extiende vasto
con nieve no esparcida, todo es

al mismo tiempo distante y conocido
cada hogar tiene lo que debe contener

las mujeres cuecen restos de pavo
a fuego lento, guardan la cristalería

recién lavada, y remojan los manteles de hilo
La obscuridad llega temprano a las ventanas

12

Estas cosas menudas que las mujeres salvan
son cuánto queda de ellas

o de aquellos a quienes ellas aman
estos paquetes de cartas, de instantáneas

pacientemente pegadas durante años
en el álbum de fotografías

estas sobras, retazos convertidos en tela
vestidos de muñecas, limpios pedazos de tela blanca

para detener la sangre
el claro pañuelo amarillo de la novia

la marca de lápiz indicando la estatura del hijo
en la puerta del sótano. En este frío granero soñamos

un universo de cosas humildes-
y sin ellas, no hay recuerdo

ni fidelidad, ni el futuro tiene sentido
ni el pasado honor.
 

13

Hay palabras que no puedo volver a escoger:
humanismo       andrógino

Esas palabras no son vergonzosas, ni deben encogerse
ante las furiosas abuelas estoicas:

su brillo es muy superficial, como un tinte
que no impregna

las fibras de la vida real
tal cual la vivimos, ahora

como esta manta maltrecha, obscurecida de manchas antiguas
que echamos sobre los hombros del hijo enfermo

o que envolvemos sobre las piernas insensibles
del héroe adiestrado para matar

volvemos nuestras manos sobre este tejido, hecho jirones
porque quedó interrumpido

una y otra vez, un legado sin terminar,
que se descubre en el cajón

de una vieja cómoda del granero,
desaparecido ya el orgullo y el esmero de aquella abuela

que aún nos estimula a continuar nuestro trabajo
inspirando nuestra obra, para absorber el abismo

en la Gran Nebulosa,
para ayudar a la tierra a concebir.

 
14


Las primeras mujeres que se reconocieron como mineras
han muerto. El arco-iris vuela

como un contrafuerte al aire desde las paredes sombrías
la vena plateada y verde

aguarda el golpe de la pica
el obscuro filón clama por la luz

Mi corazón se conmueve por cuanto no pudo salvar:
tanto se ha destruido.

Debo echar mi suerte 
con quienes,
siglo tras siglo, 
con astucia,
sin poder extraordinario 
alguno,
rehacen el mundo.


                    Adrienne Rich, El sueño de un lenguaje común


miércoles, 27 de abril de 2022

Me rebelo contra la aceptación de la impotencia


 
"Si no me definiera por mí misma, me vería envuelta en las fantasías de otras personas y me comerían viva."

"Nos han educado para que temamos el sí que llevamos dentro, nuestros más profundos anhelos. Pero cuando llegamos a identificarlos, aquellos que no mejoran nuestro futuro pierden su poder y pueden modificarse. Es el miedo a nuestros deseos el que los convierte en sospechosos y les dota de un poder indiscriminado, ya que cualquier verdad cobra una fuerza arrolladora al ser reprimida. El miedo a no ser capaces de superar las falacias que encontramos en nuestro interior nos mantiene dóciles, leales y obedientes, definidas desde fuera, y nos induce a aceptar muchos aspectos de la opresión que sufrimos las mujeres."

"Pues llevamos incorporadas las viejas pautas que nos marcan unas espectativas y unas formas de respuesta, las viejas estructuras de opresión, y todo esto tendremos que modificarlo a la vez que modificamos las condiciones de vida que son consecuencia de dichas estructuras. Pues las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo."

"El verdadero objetivo del cambio revolucionario no es sólo la situación de opresión de la que pretendemos liberarnos, también lo es esa parte del opresor que nos ha sido implantada en nuestro interior y que sólo conoce las tácticas de los opresores y las relaciones de los opresores."

"Me rebelo contra la aceptación de la impotencia y de todos los estados de mi ser que no son naturales en mí, que se me han impuesto, tales como la resignación, la desesperación, la humillación, la depresión, la autonegación."

"¿Qué palabras son ésas que todavía no poseéis? ¿Qué necesitáis decir? ¿A qué tiranías os sometéis día tras día, tratando de hacerlas vuestras, hasta que por su culpa enfermáis y morís, todavía en silencio?"

"Todo cambio comporta un crecimiento y el crecimiento puede ser doloroso. Mas al mostrar nuestro ser mediante la lucha y el trabajo compartidos con aquéllas a quienes definimos como diferentes y a las que, no obstante, nos unen unos objetivos comunes, vamos consiguiendo perfilar mejor la definición de nosotras mismas. Ésta puede ser la vía de supervivencia para todas las mujeres. Negras o blancas, mayores o jóvenes, lesbianas o heterosexuales.

 
Nos hemos escogido como compañeras 
para combatir el filo de nuestras batallas
la guerra es sólo una
si la perdemos
llegará el día en que la sangre de las mujeres
cubrirá, reseca, un planeta muerto
si vencemos
ya sabéis que buscamos
más allá de la historia
una relación nueva y mejor.

 

                             Audre Lorde, La hermana, la extranjera

Emily Dickinson: Sobrellevar nuestra parte de noche—


Sobrellevar nuestra parte de noche—
Nuestra parte de mañana—
Nuestro hueco llenar de felicidad,
Nuestro hueco de desdén—

Aquí una estrella, y allí una estrella,
¡Algunas pierden su camino!
Aquí una niebla - y allí una niebla -
¡Después — el Día! 

                                 

                                    Emily Dickinson

Emily Dickinson: Los Deberes del Viento


Los Deberes del 
Viento son pocos,
Lanzar los barcos
en el Mar,
Instituir Marzo,
escoltar los Diluvios
E Introducir la Libertad.
 
                                    Emily -

martes, 26 de abril de 2022

lunes, 25 de abril de 2022

Emily Dickinson: Muéstrame la Eternidad, y yo te mostraré la Memoria -




Muéstrame la Eternidad, y yo te mostraré la Memoria -
Ambas en una caja guardada
y abierta de nuevo -
Sé Sue - mientras yo soy Emily -
Sé después – lo que tú siempre has sido – Eternidad-


                                       Emily Dickinson


Emily Dickinson: Yo creo que fui Encantada

 

Yo creo que fui Encantada
Cuando por primera vez Niña sombría—
Leí a aquella
Dama Extranjera —
Lo Oscuro—sentí hermoso—

Y si era mediodía de noche—
O solo Cielo—al Mediodía—
Por máxima Demencia de Luz
No tuve poder de decir—

Las Abejas — se volvieron como Mariposas
Las Mariposas — como Cisnes — 
Se acercaron — y desdeñaron la escasa Hierba —
Y justo las Melodías más mediocres
 
Que la Naturaleza murmuraba entre sí
Para seguir Animada — 
Las tomé por Gigantes — ensayando
Una Ópera Titánica —

Los días — caminaron a Poderosos Metros—
El más LLano —adornado
Como si un Jubileo
Fuese repentinamente confirmado—

No podría haber definido el cambio—
La conversión de la Mente
Como Santificar el Alma—
Es testimoniada—no explicada—

Fue una Divina Insania—
Si el Peligro de estar cuerda
Volviera yo a experimentar—
Es Antídoto el volverse—

A Tomos de Sólida Brujería— 
Las Magas pueden estar dormidas—
Pero la Magia —tiene un elemento
Como la Deidad—a guardar—

 

                                 Emily Dickinson

viernes, 22 de abril de 2022

Adrienne Rich: Heterosexualidad Obligatoria y Existencia Lesbiana

 
"Escribí, Heterosexualidad obligatoria, para contrarrestar la cancelación de la existencia lesbiana en tanta bibliografía académica feminista, cancelación que sentía (y siento) que tiene consecuencias no solo antilesbianas sino antifeministas, además de distorsionar también la experiencia de las mujeres heterosexuales."
 
"La existencia lesbiana comprende tanto la ruptura de un tabú como el rechazo de una forma de vida obligatoria. También es un ataque directo o indirecto al derecho masculino de acceso a los cuerpos de las mujeres. Pero es más que esto, aunque primero podemos comenzar a percibirlo como una forma de decir no al patriarcado, un acto de resistencia...la existencia lesbiana ha sido vivida, (silenciada-tapada) sin acceso a ningún conocimiento de una tradición, una continuidad, una base social. La destrucción de registros, recuerdos y cartas que documentan las realidades de la existencia lesbiana debe tomarse muy en serio como un medio para mantener la heterosexualidad obligatoria para las mujeres, ya que lo que se ha ocultado de nuestro conocimiento es la alegría, la sensualidad, el coraje y la comunidad..."
 
"Las presiones para conformarse...se han hecho más intensas. Los mensajes a las mujeres, han sido precisamente, que somos propiedad emocional y sexual de los hombres, y que la autonomía de las mujeres son una amenaza contra la familia, la religión y el Estado. Las instituciones que han controlado tradicionalmente a las mujeres -maternidad patriarcal, explotación económica, familia nuclear, heterosexualidad obligatoria- se están viendo fortalecidas por la legislación, por los mandatos religiosos, por las imágenes de los medios de comunicación y por los esfuerzos de la censura."

"En un mundo hostil en el que se supone que las mujeres no han de sobrevivir más que en relación con y al servicio de los hombres, sencillamente  fueron borradas comunidades enteras de mujeres. La historia tiende a enterrar lo que pretende rechazar." 

"...la heterosexualidad es algo que ha tenido que ser impuesto, gestionado, organizado, propagado y mantenido a la fuerza."

"¿Porqué serían consideradas necesarias ataduras tan violentas para imponer la lealtad emocional y erótica y el servilismo pleno de las mujeres hacia los hombres?."

"Heterosexualidad obligatoria como una sexualidad que se “impone a las mujeres tanto por la fuerza como de manera subliminal" ("mujeres [. . .] aprenden a comportarse de manera complaciente y complacientemente heterosexual porque descubren que esta es su verdadera calificación para el empleo y para ser admitidas..."

"La ideología del romance heterosexual, transmitida desde la infancia a través de los cuentos de hadas, la televisión, las películas, la publicidad, las canciones populares, el espectáculo nupcial, es una herramienta lista para la mano del proxeneta y que no duda en usar."

"Pocas mujeres heterosexuales de dan cuenta de su falta de opción libre en cuanto a su sexualidad, y pocas se dan cuenta de cómo y por qué la heterosexualidad obligatoria es también un delito contra ellas."

"La función de la pornografía para influir en nuestra conciencia es un asunto público fundamental de nuestra época, cuando una industria que mueve billones de dólares tiene el poder  de difundir imágenes visuales de mujeres  cada vez más sádicas y degradantes."

"...la colonización sexual, la ideología del "sadismo cultural" representada por la industria pornográfica y por la identificación generalizada de las mujeres como "seres primariamente sexuales cuya responsabilidad  es el servicio sexual a los hombres."

"La promoción de la unión heterosexual a cualquier precio es tan intensa que (...) se ha convertido en una fuerza cultural por sí misma que produce los maltratos. La ideología del amor romántico y su celosa posesión de la pareja como propiedad proporciona el escenario de lo que puede transformarse en abusos graves."

"Nunca se pregunta si, en condiciones de supremacía masculina, tiene sentido la noción de "consentimiento"."

"La heterosexualidad se ha impuesto a las mujeres tanto por la fuerza como de manera subliminal. Sin embargo, en todas partes las mujeres se han resistido, a menudo a costa de la tortura física, el encarcelamiento, la psicocirugía, el ostracismo social y la pobreza extrema." 

"La identificación con mujeres es una fuente de energía, una palanca potencial de poder femenino, recortada y retenida en la institución de la heterosexualidad. La negación de realidad y de visibilidad a la pasión de mujeres por mujeres, a la elección de mujeres como aliadas, compañeras de vida y comunidad, la reducción de esas relaciones al disimulo y su desintegración bajo intensas presiones han supuesto una pérdida incalculable para el poder de todas las mujeres de cambiar las relaciones sociales entre sexos, de liberarnos a nosotras mismas y mútuamente."

"Hará falta aferrar valientemente la política, la economía y también la propaganda cultural de la heterosexualidad para desplazarnos más allá...hasta el tipo completo de visión general necesaria para deshacer el poder que los hombres ostentan en todas partes sobre las mujeres, poder que se ha convertido en modelo de todas las demás formas de explotación y de control ilegítimo."

"El hecho es que mujeres de todas las culturas y a lo largo de toda la historia han emprendido la tarea de una existencia independiente, no heterosexual, conectada con mujeres, hasta el punto permitido por su contexto, a menudo creyendo que eran "las únicas" que lo habían hecho hasta entonces. La han emprendido a pesar de que pocas mujeres  han estado en situación económica que les permitiera rechazar abiertamente el matrimonio y a pesar de que los ataques contra las mujeres no casadas han ido de la difamación y la burla al ginocidio deliberado, pasando por la quema en la hoguera y la tortura de millones de viudas y de "solteronas" durante las persecuciones contra las brujas en la Europa de los siglos XV, XVI Y XVII..."

….mujeres que —como brujas, femmes seules, rebeldes al matrimonio, solteronas, viudas autónomas y/o lesbianas— se las han arreglado en distintos niveles para no colaborar. Es esta, precisamente, la historia de la que las feministas tienen tanto que aprender y a la que cubre un tupido silencio."

"...las sanciones que históricamente han forzado o garantizado el emparejamiento de las mujeres con hombres y obstruido o castigado las parejas de mujeres o la agregación con otras mujeres en grupos independientes."

"Lo que la mayoría tienen en común es tomarse en serio la misoginia: la hostilidad y violencia organizadas, institucionalizadas, normalizadas, contra las mujeres.  Percibo que no hace falta una "jerarquía de opresiones" para que tomemos la misoginía tan en serio como el racismo, el antisemitismo o el imperialismo. Tomarse la misoginía en serio no tiene que querer decir que tomemos a las mujeres solamente como víctimas, sin responsabilidades ni opciones; lo que significa es reconocer la "necesidad" en esa "dialéctica de necesidad y de elección", localizando, describiendo y negándonos a mirar para otro lado...la teoría feminista radical deriva del inmenso esfuerzo para intentar hacer visible el odio hacia las mujeres en medio de tanta negación..."

"Como lesbiana feminista, ¿qué puede significar para mí la subordinación pasiva a esas órdenes, sino que pasivamente consiento en seguir siendo un instrumento de los hombres, que siempre se han beneficiado de la esclavitud, del imperialismo, de la heterosexualidad y de la maternidad forzosa, de la prostitución y pornografía organizadas, y de la separación entre mujeres?

"Refugiarse en la igualdad -la asimilación, para quien pueda con ella- es la respuesta más pasiva y debilitante a la represión política, a la inseguridad económica y a un nuevo levantar la veda contra la diferencia."

"Las feministas heterosexuales sacarán fuerza política para cambiar si toman una postura crítica ante la ideología que exige heterosexualidad y que las lesbianas no pueden dar por supuesto que no nos afectan esa ideología y las instituciones que en ella se fundan. No hay nada en esa crítica que nos obligue a pensarnos como víctimas, como si nos hubieran lavado el cerebro o fuéramos del todo impotentes. La coerción y la obligación están entre las condiciones en las que las mujeres hemos aprendido a reconocer nuestra fuerza. La resistencia  es un tema importante en este artículo y en el estudio de la vida de las mujeres, si sabemos qué es lo que buscamos."  

"La única manera de salir del escondite, de quebrar las defensas que nos paralizan, es saberlo todo, todo el alcance de la violencia sexual y de la dominación de las mujeres...sabiendo, afrontándolo directamente, podremos aprender a trazar nuestra vía de salida de esta opresión, imaginar y crear un mundo que excluya la esclavitud sexual."

"Como lesbiana feminista, mis nervios y mi carne tanto como mi intelecto me dicen que las relaciones entre mujeres y con mujeres son las más temidas, las más problemáticas,  la fuerza potencialmente más transformadora en el planeta." 

  
                                  Adrienne Rich, Sangre, pan y poesía
 

Adrienne Rich: El Significado de Nuestro Amor por las Mujeres es Algo que Debemos Expandir Constantemente


"Cuando yo nací, en 1929, Virginia Woolf estaba escribiendo sobre la necesidad de una literatura que revelara "la vasta cámara donde nadie había estado" -el reino de las relaciones entre mujeres. Todo lo que no es nombrado, no descrito en imágenes, todo lo que se omite en las biografías, lo censurado en las colecciones de cartas, todo lo que se disfraza con un nombre falso, lo que se ha hecho de difícil alcance y todo cuanto está enterrado en la memoria por haberse desvirtuado su significado con un lenguaje inadecuado o mentiroso, se convertirá en no solo tácito sino indecible."

"Las lesbianas hemos sido forzadas a vivir entre dos culturas, ambas dominadas por los machos, cada una de las cuales ha negado y puesto en peligro nuestra existencia. Por una parte, tenemos la cultura patriarcal, heterosexista, que ha empujado a las mujeres al matrimonio y a la maternidad a través de todas las presiones imaginables: económicas, religiosas, médicas y legales, y la que literalmente ha colonizado los cuerpos de las mujeres...

Por otra parte, nos encontramos frente a la cultura patriarcal homosexual, una cultura creada por hombres homosexuales en la que se reflejan muchos estereotipos machos como son la sumisión y dominación como modos de relación, la separación entre lo sexual y su correlato emocional, en definitiva, una cultura teñida de un profundo odio hacia las mujeres. La cultura "gay" masculina ha ofrecido a las lesbianas la imitación de roles estereotipados de "marimacho" y "femme", de "activa" y "pasiva", así como el sadomasoquismo y la violencia del mundo autodestructivo de los bares gay. Ni la cultura heterosexual ni la "gay" han ofrecido un espacio para las lesbianas donde puedan descubrir lo que significa autovalorarse, quererse a sí mismas, estar identificadas con el ser mujer y no ser una imitación del hombre ni su objetivazión opuesta. A pesar de esto, las lesbianas han sobrevivido a través de la historia, han trabajado, se han apoyado mutuamente y han amado apasionadamente." 

"Muchas de las actividades heroicas más inflexibles en todos los movimientos por un cambio social han sido lesbianas. Por primera vez en la historia nos encontramos con un punto de fusión entre el feminismo y el lesbinismo y esto es algo a lo que el patriarcado teme, de ahí que haga todo lo que está en su poder para impedirnos llegar al punto de comprenderlo y asumirlo en todo su contenido revolucionario.

Creo que un movimiento militante pluralista lesbianas-feminista es, en el mundo de hoy en día, la fuerza más grande para transformar la sociedad y nuestras relaciones con todo lo viviente...las mujeres reclamamos nuestra visión central y primaria de cómo concebimos el futuro.

Sin embargo, podemos quedar marginadas por obra de la misma estrategia que nos ha mantenido como desposeídas durante siglos...El patriarcado siempre nos ha dividido en mujeres virtuosas y putas, madres y tortilleras, madonnas y medusas...los partidos políticos han rehusado reiteradamente ocuparse de asuntos de mujeres, no han querido tratar la opresión sexual en todos los aspectos, excepto quizás en los más obvios, aunque siempre en unos términos hipócritas que no pusieran en cuestión sus propios miedos y odio a las mujeres."

"La definición machista de "revolución sexual" de la pornografía, la industria multibillonaria en dólares que ve a la violación como algo placentero y a la humillación como erótica, es un mensaje para las mujeres que se relacionan sexualmente con los hombres puesto que, sin que importe el tipo de degradación que sufran, todavía pueden ser "normales" en nombre de la heterosexualidad. Es mejor colaborar con las fantasías machistas de la violencia sexual que ser lesbiana: mejor ser golpeada que rara." 

"A la demanda histórica feminista de una humanidad igualitaria y de un mundo libre de la dominación a través de la violencia, el lesbianismo feminista ha unido el concepto más radical de una visión centrada en las mujeres, una visión de la sociedad cuya meta no es la igualdad sino la absoluta transformación...En los últimos años el lesbianismo feminista ha tomado continuamente el liderazgo y la responsabilidad sobre asuntos que afectan a todas las mujeres...estamos total y apasionadamente involucradas, trabajando, actuando y comunicando con y por las mujeres.

Las lesbianas no debemos olvidar que hemos sido penalizadas, envilecidas y ridiculizadas no por odiar a los hombres, sino por amar a las mujeres, el significado de nuestro amor por las mujeres es, pues, lo que tenemos constantemente que expandir."

                    
                                   Adrienne Rich, Sobre mentiras, secretos y silencios
 

miércoles, 20 de abril de 2022

Durmiendo, turnándonos para girar como planetas



Durmiendo, turnándonos para girar como planetas 
que rotan en su prado nocturno: 
basta una caricia para saber 
que no estamos solas en el universo, ni siquiera al dormir: 
fantasmas del sueño de dos mundos 
que andan por sus ciudades fantasmas, casi guiándose entre sí. 
Desperté con tus palabras susurradas 
hace años luz —u oscuridad—, 
como si hubiese hablado mi propia voz. 
Pero tenemos voces diferentes, incluso en sueños, 
y nuestros cuerpos, tan semejantes, también son tan distintos 
y el pasado que resuena en nuestra sangre
se yergue pleno de un idioma diferente, con significados diferentes  
aunque en cualquier historia del mundo que compartamos 
podríamos escribirlo con nuevos sentidos.
Fuimos dos amantes de un mismo sexo.
Fuimos dos mujeres de una misma generación. 
 
                                   Adrienne Rich, Ventiún poemas de amor 
          

Elijo caminar aquí



Los dinteles oscuros, las piedras azules y extranjeras
del gran círculo ondeado por los implementos de piedra,
la luz de la noche de verano que se eleva bajo
el horizonte, cuando dije "una hendidura de luz",
quise decir esto. Y esto no es simplemente Stonehenge
ni ningún lugar, sino la mente que,
retrocediendo hacia donde su soledad,
compartida, podría elegirse sin soledad,
no sin esfuerzo ni dolor para trazar
el círculo, las sombras pesadas, la gran luz.
Elijo ser mi figura en esa luz,
medio oscurecida por la obscuridad, algo que cruza
aquel espacio, el color de la piedra
que acoge a la luna, y algo más que piedra:
una mujer. Elijo caminar aquí. Y crear este círculo.

 
                                Adrienne Rich, Veintiún pomas de amor
 

domingo, 17 de abril de 2022

Cadena de sueños


Quién puede dormir mientras ella...
a cientos de millas percibo ese vasto aliento
avivar su agitada cubierta.
Cicatriz tras cicatriz
todos los eslabones
cascabelean una vez.
Allá vamos madre en el océano sin barcos.
Apiádate de nosotras, apiádate del océano, allá vamos.
 
                                         Anne Carson, Decreación
 

Su espejo de las almas simples


 
Marguerite Porete, mística beguina y hereje del siglo XIII, autora del libro "El espejo de las almas simples", habla en primera persona relatando que no contestó a las preguntas de los inquisidores y por no querer renegar de su libro fue quemada en la hoguera.
 
 
Aria del juicio 
(cantada por Marguerite)
 
 
Durante mi inquisición,
que duró desde el primero de marzo al último de mayo de 1310,
escuché 33 preguntas
del inquisidor papal,
Guillermo de París,
quien había reunido a cinco doctores de la ley y diez teólogos
para consultarlos sobre mi libro
(mi Espejo)
porque contenía capítulos legibles en prosa y verso
por no decir
¡errores de herejía, muerte, pecado!
por lo cual,
a cada una de las 33 preguntas,
pese a que eran preguntas vivas y virtuosas,
elaboradas seguramente por hombres eruditos,
quienes me las hicieron una y otra vez,
días tras día,
planteadas de esta y aquella manera como si yo fuera alguien que no
                               escuchara -
a cada una de estas preguntas como digo
devolví
la misma respuesta de vidrio.
 
No respondí nada.
 
Y como roncas hojas que se arrastraban por el suelo siseante
cada vez más caliente y más y más y más aprisa
¡hasta que
un día
se encendieron! debajo de mí -
 
Pero esto es sólo la historia: es el turno de las preguntas.
Adonc. 
 
                                                  

...Nada se sabe de los antecedentes o del origen de Marguerite Porete. Ella aparece como un borrón en el aire de la teología medieval alrededor de 1296 como autora de un libro llamado Le Mirouer des simples âmes anienties et qui seulement en vouloir et dèsis d´amour (El espejo de las almas simples aniquiladas y que sólo viven anhelando el deseo de amor), que provocó la ira de la Inquisición papal tanto por su forma como por su contenido. Ya que Marguerite escribió su Espejo en francés antiguo -no en latín, que era la lengua oficial para pensar en Dios-. Cuando la Iglesia  le ordenó que dejara de diseminar sus ideas de esta manera, Marguerite se negó. Cuando fue arrestada por la Inquisición e interrogada sobre su asombroso y embriagador libro, Marguerite se negó también. Cuando la Inquisición le pidió que jurara que no enseñaría o publicaría nunca más, Marguerite volvió a negarse. Cuando se le ordenó que se retractar de su rechazo bajo pena de muerte, Marguerite se negó una vez más. El juicio se Marguerite por herejía se llevó a cabo durante la primavera de 1310. Al mediodía del 1 de junio de ese año fue quemada viva en la plaza pública de París.

 
                                                 Anne Carson, "Decreación"