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jueves, 14 de junio de 2018
domingo, 30 de julio de 2017
viernes, 11 de diciembre de 2015
viernes, 6 de noviembre de 2015
viernes, 28 de agosto de 2015
"¿Cuál era su nombre? ¿Dónde vivía y qué tipo de vida llevava?. ¿Cuál era su pasado? Quería saber qué muebles tenía en su dormitorio, los vestidos que llevaba, las personas que conocía, incluso su deseo físico por ella dieron paso a un anhelo más profundo, una ilimitada, dolorida curiosidad."
- La educación sentimental, Gustave Flaubert.
viernes, 24 de julio de 2015
"Para Flaubert, un ser burgués es «todo ser humano que piensa, siente y obra en función del utilitarismo», sin importar la clase social a la que pertenezca (Nadeau), tan burgués es un banquero de levita como Dambreuse. La burguesía es un estado del espíritu y no un estado del bolsillo. Burgués es una actitud ideológica conservadora, pensaba, aunque hubiese sido testigo de una revolución que: “Pocos autores habrá que se hallan vengado tan a fondo del miserable mundo, de su estulticia y su mezquindad, como lo hizo Flaubert al ajusticiar con el hacha afilada de la presunta objetividad a los personajes de sus novelas. El odio, sobre todo el odio que concebía contra la burguesía a la que pertenecía por origen y aún por hábito, era la fuente de sus inspiraciones y el llamado método objetivo apenas era el dique que levantó para defenderse de un mundo que literalmente lo hacía temblar de indignación y desprecio”." - Gûnter Blôcker, Gustave Flaubert. En Eco, Tomo V Nº 29, septiembre de 1962, P. 466-467
- Gustave Flaubert, La educación sentimental, a través de la óptica de Georg Lukács
Flaubert era un romántico frustrado -o autosuperado- que consideraba como meta desenmascarar la crueldad y la estupidez de su tiempo. Él mismo se consideraba muy lúgubre, «la vida me enmierda cordialmente» (G.F. Correspondencia Volumen 3, París), 1929. Sartre lo consideraba un «reaccionario pasivo», pero en realidad era un anarquista liberal. En una carta a George Sand manifiesta: «todas las banderas están sucias de sangre y mierda» (Correspondencia Vol 2 178). Decididamente a Flaubert no lo desvelaba la política: ningún partido o doctrina política posterior a 1830 le convencía. Tanto al socialismo - al que consideraba una variante del catolicismo y le «apestaban a gañan»- como el monarquismo, o el liberalismo positivista, le parecían «asquerosos y mezquinos».
- La educación sentimental, Gustave Flaubert, a través de la óptica de Georg Lukács
viernes, 27 de marzo de 2015
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