Canto 4
El escándalo de contradecirme, de estar
contigo y contra tí; contigo en el corazón
a la luz, contra tí en las oscuras vísceras;
de mi paterno estado traidor
en el pensamiento, en una sombra de acción-
me sé a él aferrado en el calor
de los instintos, de la estética pasión;
atraído por una vida proletaria
anterior a tí, es para mí una religión
su alegría, no su milenaria
lucha; su naturaleza, no su
conciencia; es la fuerza originaria
del hombre que en el acto se ha perdido
que da a la ebriedad de la nostalgia
una luz poética; y más
no sé decir. que no sea
justo pero no sincero, abstracto
amor, no profunda simpatía...
Como los pobres, pobre, me aferro
como ellos a humillantes esperanzas,
como ellos por vivir lucho
cada día. Pero en la desolada
condición mía de desheredado
yo poseo: y es la más exultante
de las posesiones burguesas, el estado
más absoluto. Pero como yo poseo la historia
ésta me posee: me ha iluminado
pero para qué sirve la luz?
- Pier Paolo Pasolini, Las Cenizas de Gramsci

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