viernes, 14 de octubre de 2016


"No quiero dinero, lo odio. Me resisto a tenerlo. Cuento con él porque quiero que mis amigos tengan salarios decentes y no quiero deber nada a nadie. Pero si uno quiere hablar de decencia, debe ser decente, y el mundo del cine es profundamente indecente. Cuando abro esas revistas de estrenos y veo todo el dinero que se gastan me escandalizo"

- Pedro Costa


             Vivien Leigh, Enero 1935


                                  Betty Blythe, 1920


                         Anselm Kiefer, Lilith

jueves, 13 de octubre de 2016



                         Pier Paolo Pasolini

"Así llegué a los días de la Resistencia
sin saber de ella nada más que el estilo:
fue estilo toda luz, memorable concienca
de sol. No pudo nunca marchitarse
ni siquiera un momento, ni siquiera,
cuando Europa tembló en su noche más letal.
Huimos con los enseres en un carro,

de Casarsa a una aldea perdida
entre acequias y vides: y era pura luz.
Mi hermano partió una silenciosa mañana
de marzo, en un tren clandestino,
la pistola en un libro: y era pura luz.
Vivió mucho tiempo en los montes, que albeaban
casi paradisíacos en el azul sombrío
de las llanuras friulanas: y era pura luz.
Mi madre, desde el desván de la casa, 
miraba siempre con la vista perdida aquellos montes,
consciente ya del destino: y era pura luz.
Con los escasos campesinos próximos
yo vivía una gloriosa vida de perseguido
por edictos atroces: y era pura luz.
Llegó el día de la muerte
y de la libertad, el mundo atormentado
se reconoció de nuevo en la luz...

Esa luz era esperanza de justicia:
no sabía cuál: la Justicia.

La luz es siempre igual a otra luz.
Luego cambió: de luz se convirtió en alba incierta,
un alba que crecía, se dilataba
sobre los campos friulanos, sobre las acequias.
Iluminaba a los jornaleros que luchaban.
Así el alba naciente fue una luz
fuera de la eternidad del estilo...
En la historia la justicia fue consciencia
de una humana división de los bienes,
y la esperanza tuvo nueva luz"

- Pier Paolo Pasolini, La religión de mi tiempo


                                     Sandra Dieckmann - Kes, 2012

"Si escribo lo que siento es porque así disminuye la fiebre de sentir. Lo que confieso no tiene importancia, pues nada tiene importancia. Hago paisajes con lo que siento..."

- Fernando Pessoa, Libro del desasosiego

miércoles, 12 de octubre de 2016

dispuesta a todo


"Nací al lado de la piedra junto a la montaña, en una madrugada de primavera, cuando la tierra, después de su largo sueño, se corona nuevamente de flores. Las primeras prendas que al nacer me pusieron las hizo mi madre cantando baladas antiguas, mientras el pan casero expandía en la antigua casa su familiar perfume y mis hermanos jugaban alegremente. Me llamaron Alfonsina, nombre árabe que quiere decir ‘dispuesta a todo’.


Estoy en San Juan, tengo cuatro años; me veo colorada, redonda, chatilla y fea. Sentada en el umbral de mi casa, muevo los labios como leyendo un libro que tengo en la mano y espío con el rabo del ojo el efecto que causo en el transeúnte. Unos primos me avergüenzan gritándome que tengo el libro al revés y corro a llorar detrás de la puerta.


A los seis años robo con premeditación y alevosía el texto de lectura en que aprendí a leer. Mi madre está muy enferma en cama; mi padre, perdido en sus vapores. Pido un peso nacional para comprar el libro. Nadie me hace caso. Reprimendas de la maestra. Mis compañeras van a la carrera en su aprendizaje. Me decido. A una cuadra de la escuela normal a la que concurro, hay una librería; entro y pido: El nene. El dependiente me lo entrega; entonces solicito otro libro, cuyo nombre invento. Sorpresa. Le indico al vendedor que lo he visto en la trastienda. Entra a buscarlo y le grito: “Allí le dejo el peso”, y salgo volando hacia la escuela. A la media hora las sombras negras, en el corredor, de la directora y de aquél, encogen mi corazoncillo. Niego, lloro, digo que dejé el peso en el mostrador; recalco que había otros niños en el negocio. En mi casa nadie atiende reclamos y me quedo con lo pirateado.


A los ocho, nueve y diez años miento desaforadamente: crímenes, incendios, robos, que no aparecen jamás en las noticias policiales. Soy una bomba cargada de noticias espeluznantes; vivo corrida por mis propios embustes, alquitranada en ellos; meto a mi familia en líos... Trabo y destrabo; el aire se hace irrespirable; la propia exuberancia de mis mentiras me salva. En la raya de los catorce años abandono.


A los doce años escribo mi primer verso. Es de noche; mis familiares ausentes. Hablo en él de cementerios, de mi muerte. Lo doblo cuidadosamente y lo dejo debajo del velador, para que mi madre lo lea antes de acostarse. El resultado es esencialmente doloroso; a la mañana siguiente, tras una contestación mía levantisca, unos coscorrones frenéticos pretenden enseñarme que la vida es dulce. Desde entonces los bolsillos de mis delantales, los corpiños de mis enaguas, están llenos de papeluchos borroneados que se me van muriendo como migas de pan"

- Alfonsina Storni, "Diario de una niña inútil"


                        El Sur, Victor Erice, 1983

"En una historia, una niña es un árbol / es un ave / es un desierto"

- Emily Skaja, from Rules for a Body Coming Out of the Water 


                    Margaret Kuśmierczyk, Pomiędzy (Entre) 2012

"Tomo la cámara en la mano y miro. Cuando hay este momento en el que el tiempo se detiene, contengo la respiración, me quedo sin aliento - Disparo"


Brown & Blue -  tengo un montón de sentimientos personales sobre este, no pude encontrar a nadie para acreditar esta fotografía


Nieves Mingueza (FotoCollage) en colaboración con la coreógrafa Neus Cortés Gil - Snow falling soon (we have to find the way back home) proyecto - 2016

"Permite que todo lo que ha sido planeado se haga verdad. Permíteles creer (...) Permíteles ser desvalidos como niños, porque su debilidad es una gran cosa, y la fuerza no es nada. Cuando un ser humano nace,  es débil y flexible. Cuando muere, es rígido e insensible. Cuando un árbol crece, es tierno y dúctil, pero cuando está seco y rígido, muere. Rigidez y fuerza son compañeros de la muerte. Ductilidad y vulnerabilidad son las expresiones de la frescura de ser. Porque lo que se ha endurecido nunca ganará"

- Andrei Tarkovsky, Stalker


                        Andrei Tarkovski, fotografía Polaroid

jueves, 6 de octubre de 2016



                 Tina Sosna, Berlin with Mira

Mary Oliver: Horas de invierno



¿Cuál es la autobiografía de todas formas, sino una historia rica e imposible de finalización - del intenso, cuidadoso, expresivo, propio fracaso? ¿Qué puedo decirte, por tanto, que vaya a ser verdad y deje su sombra o su luz sobre todo el cuerpo de mi narración, de este estar aquí, de lo que soy?
 

Cuando la pequeña cierva quedó colgando en la valla,
capturada una pata delantera en el lazo de alambre
varios perros de la granja corrían violentamente hacia ella, sabía
la única cosa que podía hacer: cubrir mis ojos o correr.
Y me encontré corriendo, más rápido que nunca antes en mi vida, y
arrojé mi cuerpo contra el suyo, por lo que las dos estábamos
presionadas contra la malla de la cerca, mientras los
perros corrieron hacia atrás y adelante. Pero la cierva no sabía
quiero decir, o si lo hacía ella todavía no podía,
tolerar mi cercanía; chilló como una cabra, y
tiró de su pie libre, y echó a correr hacia
el bosque.

Unos días más tarde la vi en un campo. A pesar de las
gotas de sangre que quedaron en la cerca,
donde había enganchado el pie, ella estaba bien,
era ágil y rápida; Ella era hermosa.

Y yo pensé; Voy a recordar esto toda mi
vida. Ese peligro, la lucha, el aullido de
los perros, la asfixia. A continuación, la felicidad - la acción, 
del salto. A continuación, la dulzura verde de la distancia. 
Y los árboles: su grosor, y su
compasión, por todas partes.

   Mary Oliver, Once from Winter Hours: prose, prose poems, and poems


                    Los días del otoño. Lo que traje del parque esta mañana

                    Paula Valentim


           Renato Vernizzi, Isabella the Cat and Goldfish, 1954


                   Tina Sosna, Sometimes life is really special


                     Tina Sosna, What light lets us feel

miércoles, 5 de octubre de 2016








             L'Eclisse, Michelangelo Antonioni, 1962



                    Maria Katherina Wijk, Innocentia,1900


                           Mujer y niño (perfil) en la playa, vintage de instantáneas

"¿Que si soy feliz? La verdad es que no creo que la felicidad sea un "estado" del ser humano. La infelicidad puede serlo, pero la felicidad es, por naturaleza, un instante. El instante puede durar unos segundos, un minuto, una hora, un día y una noche, pero no creo que pueda llegar a durar nunca una semana entera. La infelicidad suele parecerse a una novela larga. La felicidad se parece más a una foto."

-John Berger,
Para entender la fotografía (textos de John Berger) (Martine Franck, varios faxes a modo de introducción para "De un día a otro")


                      John Berger en su casa de la Alta Saboya


Andrea di Bonaiuto, Via Veritas, or The Church Militant and Triumphant,1365-1367 (detalle)


      Sirkka-Liisa Konttinen, Heather junto a un piano en una casa abandonada (Byker) 1971


                    Andrei Tarkovsky, Stalker, 1979


                      Francesca Woodman por Douglas D. Prince

"Aquí tenemos que reconocer que aquellos tiempos eran más afortunados que los nuestros, aquellos de Pitágoras y Aristóxenes, cuando nuestros antepasados se contentaban con el hecho de que sus instrumentos puramente afinados sólo podían ser tocados en algunos tonos. No les inquietaban las dudas. Para ellos, las armonías celestiales eran terreno de los dioses"

- Béla Tarr, Armonías de Werckmeister (2000)


       Hannah Cooper McCauley,  A Singular Sense of Urgency - The Floating Dream, 2015



                    Virginia Woolf en su jardín con Pinka, su perro de orejas largas

¡Como si una pequeña flor del Ártico
desde la orilla polar,
fuera vagando a través de Latitudes,
hasta llegar desde la perplejidad
a continentes de verano,
firmamentos de sol,
hacia extrañas, luminosas matas de flores,
y de pájaros de lenguas extranjeras!
Digo, como si esta pequeña flor
al Edén estuviese viajando-
¿Qué entonces? Por qué, nada, sólo
¡tu pensamiento entonces!-

- Emily Dickinson

viernes, 23 de septiembre de 2016



                      Ana Torrent  (Cría Cuervos, Carlos Saura 1976)
Sangre roja, sangre blanca, sangre negra,
llenan el cerebro
                      hacen estallar el cráneo.
La tierra se agrieta, noche estrellada
sobre los campos cosechados de mi padre
donde siete caballos blancos nos llaman a que salgamos
con potentes relinchos.
-Esa gota en la memoria
es un océano lleno a rebosar.
Sangre roja, sangre blanca, sangre negra,
allí en el campo los caballos encabritados se detienen –
huidos
de un circo ambulante
                               o enviados,  ¿de dónde?
Nosotros no tenemos caballos en la granja,
pero ¡han venido a nosotros!
Sin sillas ni jinetes…
Estoy despierta
hasta el tuétano de mi espinazo,
estoy galopantemente despierta.
Los poros de la piel se abren
                                                desbocados,
la noche entra, fresca, clara.
Me ciegan
las panzas de blanco lunar de los caballos,
los oigo relinchar cuando nos ven
a mi padre y a mí.
Por un segundo descendente
los caballos levantan mi corazón
                                               más alto –
de lo que nunca antes he volado en el espacio.
Caballos preparados a entrar de un salto en la noche,
                                                             salir fuera de un salto.
No hay cartel que ponga
Prohibida la entrada a los caballos
este planeta es un territorio abierto de par en par.
Todo puede pasar.
- Un océano de fuego y sal
lo inunda todo.
Pesados golpes de cascos se alejan,
después
insuperable crepúsculo. Retumbante.

- Pia Tafdrup, Blanco encabritado, de Los caballos de Tarkovski


                     Ana Torrent (El espíritu de la colmena, Víctor Erice, 1973)


                           Ana Torrent en el set de El espíritu de la colmena  (1973)


















                      Ana Santl




"Cuando se tiene en el interior ardor y espíritu, no puedes apagarlos, es preferible arder que apagar. Lo que se lleva dentro tiene que salir. Por mi parte yo experimento consuelo cuando pinto"

"nunca seré nada como pintor, lo veo muy claro..."

"Siempre la vista de las estrellas me han hecho soñar...,tomamos la muerte para trasladarnos a una estrella...Morir tranquilamente sería como ir a pie hacia ellas"

(Violinista visto de espaldas, Vincent van Gogh, 1 de abril 1887)

"Sinceramente usted pinta como lo haría un loco"

- Renoir a Vincent van Gogh 

Cuadernos - Diarios - Cartas


                                                       diario, anónimo



               
 
cuaderno de Antonin Artaud




                                       Herman Melville, Moby-Dick, capitulo 44

 "Mientras así estaba ocupado, la pesada lámpara de peltre colgada por cadenas sobre su cabeza se mecía continuamente con el movimiento del barco y lanzaba destellos y sombras de líneas continuamente desplazadas sobre su frente arrugada, hasta que casi pareció que, mientras él estaba trazando líneas y recorridos en la arrugadas cartas, algún lápiz invisible trazaba también líneas y recorridos en la carta, profundamente marcada, de su rostro.
Pero no fue esa noche en particular cuando en la soledad de su camarote Ahab así reflexionaba sobre sus cartas. Casi todas las noches las sacaba, casi todas las noches se borraban algunas señales de lápiz, y se sustituían otras. Pues, con las cartas de los cuatro océanos ante él, Ahab fue enhebrando un laberinto de corrientes y remolinos, con vistas al más seguro cumplimiento de aquel pensamiento monomaníaco de su alma." Herman Melville, Moby-Dick , cap. 44
 




 
página del manuscrito de El Sacrificio, Danza de La consagración de la primavera, en la propia mano de Stravinsky, con correcciones, anotaciones y garabatos.




                                       bocetos de Edward Hopper -1882-1967




                                       diario, cuaderno de Dostoievski., Los endemoniados




Anne Brontë hizo este dibujo a lápiz de una iglesia rodeada de árboles en este día en 1828, a la edad de ocho años




                Jean Cocteau, autorretrato, de una carta a Paul Valéry, octubre de 1924





Emily Brontë. Dibujo a lápiz de un mirlo capiblanco, 1829. En este día Emily Brontë hizo este dibujo a lápiz de un mirlol. Nativo de las partes altas del norte de Inglaterra y Escocia, Emily habría encontrado probablemente mirlos en los páramos cerca de su casa.