sábado, 27 de diciembre de 2014
"Con razón se ha dicho de cierto libro alemán que es “lässt sich nicht lesen” (que no se deja leer). De igual modo existen algunos secretos que no se dejan descubrir. Hay hombres que mueren por la noche en sus camas, estrechando las manos de sus espectrales confesores y mirándoles con ojos lastimeros. Que mueren con la desesperación en el alma y opresiones en la garganta que no permiten ser descritas. De vez en cuando, la conciencia humana soporta cargas de un horror tan pesado que sólo pueden arrojarse en la misma tumba. De este modo, la mayoría de las veces queda sin descubrir el fondo de los crímenes."
- Edgard Allan Poe, El hombre de la multitud
"Trabajo igual de día que de noche, y así tengo mucho tiempo libre. Para preguntarle a un cuadro en la habitación qué es lo que opina del trabajo, para preguntarle al reloj si está cansado, y a la noche qué tal durmió."
Karl Kraus: Pro domo et mundo, citado en el escrito Karl Kraus (publicado en 1931) de Walter Benjamin, incluído en Obras Libro II/vol. I.
viernes, 26 de diciembre de 2014
Realidades inventadas- fotografía ilustrativa: Oriol Jolonch
Tomorrow
Paraguas y nube
La Vida secreta de las hormigas
Metamorfosis
El árbol, el loco y la luna
El invierno de Vivaldi
jueves, 25 de diciembre de 2014
"Curiosamente, era una de las personas más radicalmente escépticas que había conocido nunca y, posiblemente (una teoría fabricada para intentar comprender a una mujer tan transparente en algunos aspectos y tan enigmática en otros), se dijera en su interior: Como somos una raza sin esperanza, encadenada a un barco que se hunde (sus lecturas favoritas de joven eran Huxley y Tyndall y a los dos les gustaban mucho esas metáforas náuticas), como todo es un chiste detestable, hagamos, de todos modos, nuestra parte: aliviemos los sufrimientos de nuestros compañeros de prisión (Huxley una vez más); decoremos los calabozos con flores y cojines inflables; seamos todo lo decentes que podamos. Esos rufianes, los dioses, no se saldrán con la suya: la idea de Clarissa era que los dioses, que nunca perdían la menor oportunidad de herir y contrariar a las personas y de malgastar vidas humanas, se desconcertaban mucho si, de todos modos, alguien se comportaba con dignidad."
- Virginia Woolf - La señora Dalloway
lunes, 22 de diciembre de 2014
Los Pájaros de Australia
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Matar el amor
Soy la asesina del amor
estoy matando la música que creíamos tan especial,
que flameaba entre nosotros, una y otra vez.
Estoy matándome a mí misma cuando me arrodillaba ante tu beso.
Estoy incrustando cuchillos entre las manos
que hicieron uno de dos.
Nuestras manos no sangran por ello,
yacen quietas, deshonradas.
Estoy tomando las barcas que fueron nuestras camas
e inundándolas, dejando que tosan en el mar
que se ahoguen en él y se hundan hacia la nada.
Estoy atiborrándote la boca con tus promesas
y viendo como las vomitas en mi cara.
¿Y el Campamento que dirigíamos?
A los acampadores los he gaseado.
Ahora estoy sola con los muertos,
vuelo puente abajo,
me arrojo a la basura como una lata de cerveza.
Vuelo como una única rosa roja,
que abandona una corriente en chorro
de soledad
pero no siento nada,
aunque vuelo y me arrojo,
por dentro estoy vacía
y mi rostro permanece impávido como la pared.
¿Debería llamar acaso al director funerario?
Podría poner nuestros dos cuerpos en un féretro rosa,
esos cuerpos de antes,
y puede que alguien enviara flores
y puede que alguien viniera a lamentarse
y saldría en las necrológicas
y todos sabrían que hubo algo que murió,
que ya no será más, que no hablará más,
que ni si quiera conducirá más y todo eso.
Cuando acaba una vida,
aquella por la que vivías,
¿a dónde ir?
Trabajaré de noche.
Iré a bailar a la ciudad.
Me vestiré de rojo ardiente.
Miraré al río Charles con gran atención,
con sus largas piernas de neón.
Y los coches pasarán.
Los coches pasarán.
Y no saldrá ni un grito
de la boca de la mujer de rojo
que baila sola en Ellis Island,
que gira en círculos,
bailando sola
mientras pasan los coches.
- Anne Sexton
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